Una influencer desata una guerra vecinal tras levantar un estudio de Pilates de 35.000 € sin permiso en el jardín de sus abuelos
La apertura de un estudio de Pilates en una zona residencial de King’s Lynn (Norfolk) ha desencadenado una fuerte disputa entre la influencer Megan Smith, de 24 años, y los vecinos del barrio.
La joven construyó un gimnasio valorado en 30.000 libras en el jardín de la casa de sus abuelos, una propiedad de 825.000 libras, sin contar con el permiso de planificación necesario, lo que ha provocado una oleada de quejas y tensiones en la comunidad.
El estudio, bautizado como Luco Wellness en honor a los perros de Megan, abrió el 3 de noviembre y recibió a casi 50 clientes en su primera semana. Además de clases de Pilates, el espacio incluye una pequeña cafetería que sirve bebidas de matcha y bowls de açaí, y ha sido utilizado para eventos privados como despedidas de soltera y jornadas corporativas.
Estas actividades han generado especial malestar entre los residentes, que denuncian ruido, tráfico adicional y alteración de la tranquilidad del vecindario.
El negocio de bienestar de la influencer provoca una oleada de quejas mientras el ayuntamiento evalúa su solicitud de permiso retroactivo
Megan asegura que vendió todas sus pertenencias, incluido su coche, para financiar el proyecto, y defiende que decidió construir el estudio antes de obtener el permiso porque “no podía esperar más para empezar a ganar dinero”.
En septiembre presentó una solicitud de cambio de uso al Ayuntamiento de West Norfolk, que se pronunciará el 12 de enero. Mientras tanto, la aplicación ha recibido decenas de objeciones por parte de vecinos preocupados por la congestión, la seguridad peatonal y el impacto en su bienestar.
Algunos residentes también criticaron que la página del negocio anunciara disponibilidad para despedidas de soltera, interpretándolo como un uso comercial más intenso del que Megan había declarado. Ella rechaza estas acusaciones y asegura que se trata simplemente de “clases privadas con un café al final”, no de fiestas.
La influencer afirma sentirse acosada en redes sociales por algunos vecinos, a quienes acusa de crear cuentas falsas para vigilarla. “Es extraño. Están obsesionados con mis redes”, declaró.
Los abuelos de Megan, Bernie y Georgina Smith, han salido en su defensa, calificando las quejas de “tonterías” y asegurando que el estudio es silencioso. Según Bernie, una prueba acústica de 1.000 libras demostró que el ruido es mínimo.
Aun así, varios residentes han pedido formalmente al ayuntamiento que rechace el permiso, alegando que el negocio es “incompatible con una zona residencial” y que la actividad genera un nivel de movimiento y reuniones “inapropiado para el entorno”.
No todos están en contra. Algunos vecinos consideran que el estudio aporta algo positivo al área y que puede beneficiar a personas mayores o con problemas de movilidad.