Muere horas después de cumplir 121 años el hombre que afirmaba ser el más longevo del mundo
Jan Steenberg, conocido en su comunidad como Oom Jan, murió el Día de Año Nuevo en la localidad sudafricana de Colchester tras sufrir un ataque de asma. Apenas unas horas antes había celebrado lo que él consideraba su 121º cumpleaños.
Steenberg aseguraba haber nacido el 31 de diciembre de 1904 y reivindicaba ser “el hombre más viejo del mundo”, aunque Guinness World Records nunca certificó su edad. El título oficial permanece en manos del brasileño João Marinho Neto.
Entre la fe, las hierbas y el tabaco: así explicaba su fórmula para vivir más
Durante su larga vida trabajó como enterrador, pescador y caddie de golf, y fue testigo de dos guerras mundiales, la era del apartheid y la pandemia de Covid-19. En una entrevista concedida en 2025 explicó que atribuía su longevidad a su fe. “Dios es mi oxígeno y mi salvador”, dijo entonces. También reconocía que fumaba desde los 14 años, primero robando cigarrillos, y que consumía a diario una bebida herbal que describía como una especie de “poción”.
Steenberg era una figura muy querida en Colchester. Solía vestir con traje y sombrero, bailaba en los eventos comunitarios y cuidaba de los animales de la zona. Murió acompañado por su familia y deja dos hijas, dos nietos, dos biznietos, cuatro perros y un gato.
Su amiga Michelle Brown señaló que cada año recibía un reconocimiento especial en los premios “Senior Citizen of the Year” porque superaba con creces la edad del resto de premiados. Lo recordaba como un hombre humilde y tranquilo.
Aunque su edad nunca fue verificada oficialmente, Oom Jan se convirtió en un símbolo local y en un relato que alimentó la fascinación de vecinos y curiosos por su peculiar historia de longevidad.