Montero ofrece dos modelos de financiación para salvar el pacto con Cataluña: adscribirse al nuevo o quedarse con el actual
Dos cosas han quedado claras en el Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF): el rechazo frontal de todas las comunidades autónomas salvo Cataluña y la amenaza de la vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, de que la adscripción al nuevo modelo de financiación autonómica será voluntaria, por lo que pueden elegir el nuevo modelo o quedarse con el anterior. Es decir, ofrece una financiación de dos velocidades para mantener los privilegios de Cataluña sobre el resto, ya que las comunidades podrán decidir libremente si aplican el nuevo modelo o se quedan con el rendimiento que ofrece el vigente.
Fuentes de Hacienda han explicado que esta prerrogativa que Montero ha defendido ante los consejeros autonómicos no es nueva y que ya aparecía en la actual Ley de Financiación aprobada en 2009, en la disposición transitoria tercera. Asimismo, la vicepresidenta ha comunicado que se iniciará una ronda de reuniones bilaterales de carácter técnico para profundizar en el modelo.
Montero ha sacado un conejo de la chistera con el que las comunidades podrán decidir libremente si aplican el nuevo modelo o se quedan con el rendimiento que ofrece el vigente, por lo que ha puesto a los gobiernos regionales contra la espada y la pared, ya que la diferencia entre un sistema y otro serían cerca de 21.000 millones adicionales en 2027 para el conjunto de comunidades de régimen común, según las cifras facilitadas por la propia ministra de Hacienda. Una propuesta que fuentes del PP ya califican como "una amenaza y una trampa fiscal, con el único fin de salvar los privilegios otorgados a Cataluña en detrimento del resto".
Por lo demás, no ha habido sorpresas, y tal y como se preveía, el CPFF ha constatado el rechazo frontal de todas las autonomías a la propuesta del Gobierno, incluidas las dos socialistas -Castilla-La Mancha y Asturias, aunque con matices en el caso asturiano- y el único apoyo de la consejera catalana de Economía y Finanzas, Alicia Romero. Aunque el nuevo modelo no ha sido sometido a votación, ya que el foro era simplemente para informar a las comunidades, la ministra ya sabe a qué atenerse y tendrá que negociar y buscar apoyos de forma bilateral con cada uno de los gobiernos para convencerles de las bondades del giro de su propuesta, que las comunidades del PP ya han tachado de "una nueva trampa".
El "no" ha sido rotundo y sin fisuras. Las comunidades populares han reiterado que este modelo de financiación autonómica es "otro parche" y han denunciado que la ordinalidad "solo se garantiza y respeta en el caso de Cataluña, pero no para el resto de regiones" y ya amenazan con acudir a los tribunales ante esta situación. De ahí el plante en bloque de todos los gobiernos regionales del PP, que han anunciado que están preparando su propia propuesta, en línea con las bases que Alberto Núñez Feijóo y que los presidentes del PP firmaron el 6 de septiembre de 2024 en el Palacete de los Duques de Pastrana de Madrid, aunque de momento solo es un esbozo general, sin determinar los criterios para el reparto de los recursos.
Asimismo, todos los consejeros, incluidos los dos representantes socialistas, han vuelto a protestar oficialmente ante Montero porque el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el líder de ERC, Oriol Junqueras, anunciaran un acuerdo bilateral sobre el sistema antes de que Montero lo explicara.