Cadena de tiendas de lujo Saks Global se declara en quiebra y anuncia reestructuración financiera
El grupo estadounidense Saks Global, propietario de las cadenas de grandes almacenes de lujo como Saks Fifth Avenue, Neiman Marcus y Bergdorf Goodman, anunció este miércoles en un comunicado que se declara en quiebra.
La decisión se enmarca en un proceso de reorganización financiera voluntaria con el respaldo de sus principales acreedores, indicó la compañía aquejada de una pesada deuda.
Saks Global no logró juntar el dinero para realizar un pago de intereses por $100 millones, con vencimiento el 30 de diciembre anterior, vinculado a la adquisición del grupo Neiman Marcus por $2.700 millones durante el 2024.
De esta manera, su deuda asciende a este 2026 a unos $5.000 millones, frente a unos ingresos anuales inferiores a $6.000 millones.
Unos días luego del fin de año, el grupo anunció su quiebra para orientarse a honrar todo el endeudamiento.
La empresa aseguró que todas sus tiendas y canales digitales continúan abiertos y atendiendo con normalidad durante el proceso judicial.
La compañía informó que aseguró un paquete de financiamiento por unos $1.750 millones, compuesto por $1.500 millones aportados por un grupo de tenedores de bonos garantizados y cerca de $240 millones en liquidez adicional provenientes de sus prestamistas.
Según Saks Global, estos recursos permitirán fortalecer su balance y sostener las operaciones mientras avanza la reestructuración de la compañía.
El proceso de quiebra fue presentado ante el Tribunal de Quiebras del Distrito Sur de Texas, con el objetivo de facilitar la transformación del grupo y preservar el valor del negocio.
Qué implica el proceso de quiebra
La compañía explicó que, durante el Capítulo 11, evaluará su huella operativa para concentrar inversiones en los segmentos con mayor potencial de crecimiento sostenible.
También solicitó al tribunal autorizaciones iniciales para mantener programas de clientes, pagar a proveedores, y continuar con la planilla y beneficios de los empleados.
El Capítulo 11 es una figura de la ley de quiebras de Estados Unidos que permite a una empresa reorganizarse financieramente sin dejar de operar.
A diferencia de una liquidación, este proceso busca que la compañía siga funcionando, protegiéndola temporalmente de sus acreedores mientras renegocia deudas, contratos y su estructura operativa.
Durante el Capítulo 11, la empresa mantiene el control de sus operaciones como “deudor en posesión”, bajo supervisión judicial.
Esto le permite continuar pagando salarios, honrar programas para clientes y cumplir con compromisos esenciales, siempre que el tribunal lo autorice.
Una vez aprobado por la corte todo el proceso, Saks Global indicó este miércoles que contaría con $1.000 millones en financiamiento como deudor en posesión, además de un compromiso adicional de $500 millones que estarán disponibles al salir del proceso, lo cual se espera ocurra más adelante este 2026.
Pese a la quiebra, la empresa subrayó que seguirá enfocada en su negocio principal: la venta de productos de lujo, la gestión de marcas internacionales y la atención de una clientela de alto poder adquisitivo, en un contexto de transformación del comercio minorista global.
Cambio en la cúpula ejecutiva
Como parte de esta etapa de quiebra, la empresa también anunció el nombramiento de Geoffroy van Raemdonck como nuevo director ejecutivo (CEO), con efecto inmediato; dice su comunicado.
Van Raemdonck fue anteriormente CEO de Neiman Marcus Group, antes de que esa cadena fuera adquirida por Saks Global en 2024, y reemplaza a Richard Baker, quien dejó el cargo el pasado 13 de enero.
El nuevo CEO se integrará al equipo liderado por la directora financiera Brandy Richardson, con quien ya trabajó en Neiman Marcus.