Hayan muerto a un oligarca ruso en Chipre
El cuerpo del empresario ruso Vladislav Baumgertner, de 56 años y exdirector general del gigante de la potasa Uralkali, fue hallado este miércoles en una zona costera de difícil acceso en el sur de Chipre. Su desaparición había sido denunciada el 7 de enero, apenas un día antes de la muerte de un diplomático ruso en la embajada de Moscú en Nicosia, un hecho que ha alimentado la inquietud en la isla.
Según el medio chipriota Philenews, el cadáver fue localizado en una zona rocosa entre Pissouri y Avdimou, en la costa sur. La policía chipriota indicó que, por el momento, “nada permite vincular los dos fallecimientos”, en referencia a la muerte del diplomático ocurrida la víspera. Baumgertner, que residía en Chipre desde hacía una década, había sido visto por última vez cerca de Limassol, donde se inició una búsqueda dificultada por fuertes tormentas.
El hallazgo del oligarca se produjo un día después de la muerte de A. V. Panov, un diplomático ruso encontrado sin vida en su oficina dentro de la embajada en Nicosia.
La autopsia reveló que murió por “asfixia por ahorcamiento”, según informó in-cyprus.com.
Las autoridades chipriotas denunciaron que fueron impedidas de acceder al lugar del fallecimiento y que solo recibieron el cuerpo en el patio de la embajada, sin poder examinar la escena. La embajada rusa calificó el suceso como una “tragedia personal” y afirmó que cooperaría con las autoridades “competentes”, aunque sin ofrecer detalles sobre la supuesta nota encontrada.
Ambos fallecimientos se producen mientras Chipre enfrenta un escándalo de corrupción relacionado con presuntas injerencias extranjeras y la concesión de pasaportes dorados, un asunto que ha tensionado las relaciones del gobierno chipriota con varios actores internacionales.
Baumgertner, un oligarca con pasado turbulento
Baumgertner fue una figura destacada en el sector de los fertilizantes y dirigió Uralkali, una de las mayores productoras de potasa del mundo. En 2013 fue detenido en Bielorrusia en el marco de un conflicto comercial entre Minsk y Moscú, un episodio que marcó su carrera empresarial. Desde entonces vivía en Chipre, donde mantenía negocios y residencia fija.
La policía chipriota continúa investigando las circunstancias de la muerte del oligarca, aunque por ahora no ha avanzado hipótesis oficiales. Las autoridades insisten en que no existe evidencia que vincule ambos fallecimientos, pese a la proximidad temporal y al perfil de las víctimas.
Analistas locales señalan que la coincidencia de casos podría aumentar la presión sobre el gobierno chipriota para dar explicaciones sobre posibles conexiones con redes de corrupción o actividades de inteligencia.