Pensar que lo que hace grande al fútbol son los goles en el descuento, las paradas por la escuadra o el hecho de saborear las dulces mieles de la victoria es quedarse muy en la superficie. El fútbol es mucho más que eso. Lo que verdaderamente hace grande al deporte rey son las cosas pequeñas, mundanas y simples , como el hecho de despertarte una mañana y ver que tu ídolo te ha mandado un mensaje. Eso mismo es lo que le ha ocurrido a Juan Marino , un 'loco de la cabeza' por el Betis, al descubrir que Isco Alarcón, uno de los referentes dentro del vestuario verdiblanco, se había puesto en contacto con él a través de Instagram. Los gritos de alegría inundaron su domicilio, mientras las lágrimas recorrían su rostro, aún incrédulo por la sorpresa, como pequeños ríos de felicidad. «No me lo creo, no me lo creo» repetía incansablemente, mientras sus hermanas le leían el mensaje que el capitán bético le había mandado. «Crack, te conocí hace un par de años en el Benito Villamarín después de un partido y sabía quién eras porque había visto muchos vídeos tuyos. Y nada, solo quería decirte ahora que estás de bajón que no te rindas, que eres un ejemplo y que tu manera de afrontar las adversidades me ha ayudado mucho en este tiempo que he estado jodido», expresaba Isco. Unas palabras cercanas y nacidas del corazón. El mensaje del malagueño, directo, sentido y cargado de humanidad, ha llegado a su destinatario en un momento complicado para ambos. Por una parte, el astro heliopolitano continúa con su proceso de recuperación después de caer lesionado ante el FC Utrecht. Mientras, Juan convive con una neuropatía óptica hereditaria de Leber que le ha reducido la visión hasta apenas un 5%. Cabe destacar que, a pesar de su discapacidad, él no se separa de su Betis en ningún momento. Todo lo contrario, continúa yendo al estadio en compañía de un amigo que le narra cada jugada y cada gol para que siga disfrutando del equipo de su alma. « El Betis es ese lugar donde el miedo desaparece», ha dicho Juan en repetidas ocasiones, pues ha convertido al cuadro verdiblanco en su refugio personal . Ha sido el propio 'influencer' , conocido en redes como @jmarino.dc, quien ha dado a conocer esta historia publicando un vídeo de agradecimiento. En dicha publicación, Marino ha respondido al gesto de Isco con una petición: Quiere que siga luchando, como siempre ha hecho, y vuelva más fuerte de su lesión. «Yo desde aquí seré el primero en sonreír y alegrarme de todos tus éxitos», decía emocionado. Las reacciones a su vídeo no tardaron en llegar . Pronto, los comentarios se llenaron de aficionados, seguidores y cuentas relacionadas con el Betis que enaltecían la empatía y calidad humana de un Isco, cuya influencia va más allá de los terrenos de juego. Detalles como este, o su mensaje de apoyo a David Larrubia, han convertido al de la Costa del Sol en un ejemplo a seguir en la vida. La razón por la que la historia de Isco y Juan se ha vuelto viral es simple . No hay una estrategia de comunicación detrás. Es algo mucho más grande, es la representación del vínculo, real y genuino, que existe entre el Betis y su afición. El motivo que explica porque el equipo de La Palmera es especial. Al final del vídeo, Juan resumió su intercambio de palabras con un «Te quiero». Sincero, íntimo, así es como se deben decir las cosas importantes en la vida.