El Gobierno descarta que un sabotaje sea la causa del accidente de Adamuz
El Gobierno descarta que el sabotaje esté detrás de la causa del accidente de trenes que se produjo el domingo en Adamuz (Córdoba), en el que fallecieron al menos 41 personas. "Nunca se ha barajado la posibilidad del sabotaje", ha espetado el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, quien ha informado este martes en la rueda posterior al Consejo de Ministros de que la investigación del siniestro se encuentra en su fase inicial.
No obstante, el propio Ministerio de Transportes confirmó este lunes que todo apunta a que la causa más probable es una soldadura rota en la vía. Pero el Gobierno insiste en el rigor de la investigación y en el que requiere el momento de ofrecer información por parte del Ejecutivo. "La investigación determinará lo que es cierto", ha reiterado Marlaska.
"La Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) ya ha comunicado que está en la fase inicial de recogida de datos, de localización de los elementos determinantes de la investigación, para su remisión a los laboratorios. Todas las hipótesis quedan abiertas. Aunque ya se ha dicho. Se va a llegar a la conclusión a la mayor brevedad de la causa del siniestro. Pero con rigor hay que dejar trabajar", ha dicho Marlaska.
El Ejecutivo está empeñado en separar las incidencias previas detectadas en la línea del accidente. Es decir, Moncloa no ve una correlación. "Es como si mañana ocurre una tragedia en la Castellana y hace tres meses hubo un problema con los semáforos", explican fuentes del Gobierno.
Estas mismas fuentes anuncian que ya se está planeando un homenaje de Estado para rendir tributo a las víctimas mortales de la tragedia. Pero aún debe concretarse el plan con la jefatura del Estado.
La primera reacción institucional cuando ocurre una crisis es minimizar el impacto público: se abren investigaciones, como ha hecho el Gobierno; se promete transparencia, como también ha hecho, pero sin admitir responsabilidad de forma inmediata. El uso de expresiones como «se esclarecerán los hechos», «estamos recabando datos» o «coordinación entre actores implicados» es parte de ese lenguaje técnico-político para ganar tiempo y controlar la narrativa.
Ese es el motivo por el que, desde el Ejecutivo, se advierte de que "la normativa" estipula que la investigación del accidente puede dilatarse hasta un año. La agenda política del presidente, Pedro Sánchez, se retomará la semana que viene. El Gobierno confirma que el líder socialista iniciará la semana que viene las rondas de contactos con los grupos políticos para abordar la situación en Ucrania y la eventual participación española en el despliegue de tropas en misión de paz.