La polémica no abandona al tranvía de Jaén que, desde el inicio de su construcción, no ha hecho más que encontrarse con trabas que lo han obligado a mantenerse encerrado en sus cocheras desde que finalizara la obra de esta infraestructura el pasado 2011. El último capítulo de esta serie de catastróficas desdichas ha sido la ratificación del Tribunal Administrativo de Recursos Contractuales de la Junta de Andalucía ( Tarcja ) de la decisión de la mesa de contratación de la Consejería de Fomento desestimando el recurso presentado por ALSA y National Express contra su exclusión en el contrato de operaciones del tranvía de Jaén. El problema, en ese caso, y según ha corroborado el Tribunal, ha sido que la documentación que no aportó en tiempo y forma la UTE ALSA y National Express era requisito necesario para la adjudicación y que no existe ningún vicio de nulidad o anulabilidad que pueda acreditarse al órgano de contratación. Han sido tres semanas lo que ha tardado en llegar esta decisión, un período no demasiado excesivo teniendo en cuenta que se esperan ya tres lustros para que el tranvía de Jaén se ponga en funcionamiento. Ante todo, ha alegado la Junta de Andalucía, que se cumpla la legalidad. Algo, por otra parte, fundamental para adjudicar un contrato a cualquier empresa que participe en un concurso y que tiene que cumplir todos los requisitos estipulados en el pliego de condiciones, en este caso, del servicio de operaciones del tranvía de Jaén. Con la decisión del Tribunal de avalar la revocación de la oferta de ALSA, la mesa de contratación de la consejería de Fomento ha levantado la suspensión del contrato y puede continuar con la licitación , estudiando la documentación presentada por Avanza , la segunda mejor oferta valorada, ya que lo que se pretende es realizar la adjudicación definitiva cuanto antes para no posponer más la puesta en marcha del sistema tranviario jiennense. El Ayuntamiento de Jaén ha puesto el grito en el cielo porque la oferta de Avanza es más cara que la de ALSA. Pero el Tarcja también ha desestimado el recurso que interpuso el consistorio jienense por falta de legitimación. El Tribunal concluye que el Ayuntamiento no es órgano de contratación ni parte en el procedimiento, ni tiene facultades decisorias sobre la adjudicación. El interés económico, esgrimido por la UTE y por la administración local, ha argumentado el Tribunal, no basta ni le legitima para presentar un recurso especial ni para condicionar la adjudicación. En cualquier caso, aclara la administración autonómica, todas las ofertas admitidas y valoradas están por debajo del precio base de licitación, por lo que sea quien sea la empresa adjudicataria no va a suponer un mayor coste del ya previsto. El contrato del sistema de operaciones del sistema tranviario incluye la conducción de los tranvías, la planificación del servicio, la gestión del billetaje, la limpieza, la seguridad, el mantenimiento y el control del fraude y tiene un presupuesto base de 14'7 millones de euros sin IVA para 48 meses. Otro de los puntos que se pone en entredicho tras estos últimos avatares es que sean dos empresas distintas las que se encarguen del servicio de autobús urbano, actualmente en manos de ALSA, y la que finalmente gestione el tranvía . Según la Junta de Andalucía, esa situación no supone ningún inconveniente o ventaja ya que, al fin y al cabo, son empresas que ejecutan contratos con arreglo a lo que las administraciones contratantes le marcan en los pliegos técnicos. Con lo cual la integración entre tranvía y autobuses urbanos será un éxito siempre que haya colaboración entre las administraciones local y autonómica. Aprovecha la Junta para recordar al Ayuntamiento de Jaén que acometa y coordine la reordenación de las líneas de autobús urbano, compromiso que adquirió el Consistorio y del que aún no se sabe nada pero que es básico para que la intermodalidad sea un éxito para el nuevo modelo de transporte público urbano.