Comité asesor del Plan de Emergencias; Centro de Coordinación Operativa Municipal (Cecopal)... Los cordobeses han empezado a acostumbrarse a escuchar mucho estas palabras en el último año , en el que la gestión de emergencias o eventos multitudinarios ha estado marcada en rojo en la agenda . El Ayuntamiento se ha enfrentado a un test de estrés real en los últimos 365 días: ha tenido que encarar unas inundaciones; un apagón inédito; el incendio de la Mezquita-Catedral; el Vía Crucis Magno; las lluvias torrenciales de la borrasca Claudia o su apoyo al operativo en el siniestro de Adamuz. De todos ellos, ha salido exitoso el Consistorio, con un protagonismo del Centro de Coordinación de Operaciones (Cecop). El primer episodio arrancó el 17 de marzo de 2025 . En la noche de ese día, el comité asesor del Plan de Emergencia Local -lo preside el alcalde, José María Bellido, y en él también están ediles como el de Seguridad; los jefes de Policía Local y Bomberos, Protección Civil o representantes de empresas municipales- decidía pasar de situación de preemergencia a nivel uno de emergencia local parcial -focalizado en zonas inundables-, dada la crecida del Guadalquivir. El Consistorio daba ese paso para tener habilitación normativa para desalojar viviendas -dependiendo del grado de alarma puede tomar determinadas decisiones o tener que ceder la gestión a la Junta o el Gobierno-. El gobierno local ordenó el desalojo de diez viviendas en la zona del Guadalvalle. El operativo municipal se intensificó, pero afortunadamente la situación se recondujo. Mucho más peliagudo fue lo sucedido el 28 de abril: sobre las 12.30 horas, Córdoba, como el resto de España, se enfrentó a un apagón inédito . El regidor decidió activar el Centro de Coordinación Operativa Municipal (Cecopal), que preside el regidor y que toma las decisiones en escenarios más complejos -está un nivel por encima del comité asesor-. La emergencia acabó declarándose como nacional, con lo que el mando lo tuvo el Estado. No obstante, el Consistorio tuvo que realizar una exhibición de fuerza para que el caos no se apoderara de la urbe . Por citar sólo algunas actuaciones de aquellas largas horas -la luz no regresó hasta la madrugada-, los bomberos realizaron 84 salidas para asistir a personas atrapadas en ascensores o cocheras; se activaron 30 patrullas policiales nocturnas para evitar problemas de seguridad o pillaje; se instaló una patrulla base de agentes municipales y Protección Civil en cada centro cívico de cada distrito, para que se pudiera avisar, dados los problemas de comunicaciones, de problemas sanitarios de los ciudadanos. El Ayuntamiento también se concentró en otras actuaciones vitales : nutrir de once generadores a Emacsa para garantizar el suministro de agua -desde el corte eléctrico su autonomía para llevarla a los grifos era de 40 horas- y asegurar la llegada de alimentos en Mercacórdoba -se le suministró un generador, pero al final no fue necesario su uso-. ¿El resultado? Una brillante gestión en medio del apagón, que se saldó como únicas incidencias con tres accidentes de tráfico leve. Y llegó a mediados de abril la Semana Santa , una cita religiosa en la que se puede ver nítidamente la labor del Centro de Coordinación de Operaciones (Cecop), un órgano de control de esta celebración y de otros eventos multitudinarios, como la Cabalgata o la Feria. Para la Semana de Pasión, está formado por 19 miembros : Policías Local (2) y Nacional (1); bomberos (1); Agrupación de Hermandades (1); Protección Civil (3); Cruz Roja (4); Seguridad del Cabildo (1); responsables del Cecop (4) y soporte técnico de este centro (2). Controla las incidencias que se pueden producir por el desarrollo de las procesiones y tiene, entre otras competencias, la potestad de modificar horarios o itinerarios de los cortejos por seguridad. Dispone, por ejemplo, de siete cámaras de seguridad de alta calidad en zonas clave -sólo la Policía accede a su visionado- y puede utilizar el centenar de ellas existentes en la ciudad cuando pasa una hermandad por un lugar en el que estén colocadas. Su filosofía para mantener la seguridad es aunar efectivos para responder a cualquier suceso de forma eficaz. Si el incidente fuera de gravedad, el Cecop puede convertirse en el Centro de Coordinación Operativa Municipal ( Cecopal ), órgano legal previsto para actuar en el caso de una emergencia. En este supuesto, el alcalde se incorporaría como presidente -cargo que no ejerce en el Cecop-. Saldrían de la unidad los representantes de la Agrupación de Cofradías y Seguridad del Cabildo. Se mantendrían el resto. La Semana Santa se desarrolló sin incidentes. Y la presencia del Cecop se ha ido extendiendo en 2025 a otras citas multitudinarias. El Ayuntamiento decidió que fuera el órgano encargado de velar por la seguridad de las Cruces . Fue una de las medidas que tomó en un diseño de la fiesta enfocado a frenar el botellón -un serio problema de ruido y suciedad para los vecinos del Casco-. Sin sucesos reseñables y con el fenómeno de beber en la vía pública controlado , Bellido aseguró, tras esta celebración, que «hemos logrado lo que anhelábamos desde hace mucho tiempo: desterrar de esta fiesta algo tan insano como el botellón». Irrumpió el verano y de nuevo los dispositivos de emergencias del Ayuntamiento fueron sometidos a prueba. En julio, hubo un gran incendio en la Sierra (quemó 84 hectáreas). Aunque el operativo lo lideró la Junta, el Ayuntamiento aportó bomberos y tuvo también que movilizar Policía Local o Servicios Sociales. Hubo desalojos de 60 viviendas en el entorno de Santa Ana de la Albaida y tres familias tuvieron que quedarse en el Centro de Emergencia Habitacional de Capitulares. El 8 de agosto, llegó un enorme sobresalto: los bomberos evidenciaron su papel vital para llevar a la práctica el plan de autoprotección de la Mezquita-Catedral . Un incendio se desató en el monumento y en un brillante actuación -avalada por años de trabajo conjunto con el Cabildo o por la atención del Ayuntamiento prestada a la correcta dotación de hidrantes- evitaron que fuera a mayores. El primer edil destacó que los bomberos salvaron el histórico inmueble «jugándose la vida». El 11 de octubre, este tipo de operativos se midió a otra cita masiva : el Vía Crucis Magno -con una previsión de 150.000 asistentes-. De nuevo el Cecop se encargó de coordinar la seguridad , que tuvo unas cifras de impresión: se desplegaron más de 600 agentes, entre Guardia Civil, Policía Local y Policía Nacional. Pese a la multitud que se echó a las calles, como indicó la Agrupación de Cofradías, la cita se saldó «sin ningún tipo de incidente que reseñar desde el punto de vista de la seguridad. Y el 15 de noviembre fue la borrasca Claudia la que con una impresionante descarga de agua en la tarde de esa jornada -más de 74 litros por metro cuadrado- obligó de nuevo a un enorme esfuerzo de los bomberos -tuvieron 175 intervenciones; y en una salvaron agónicamente la vida a un hombre atrapado en un ascensor- y la Policía Local -atendió 140 incidencias-. Fue la única vez en este intenso ciclo de emergencias en la que el regidor se mostró molesto con otra Administración. Se quejó de la Agencia Estatal de Meteorología ( Aemet ), dependiente del Gobierno central, por «no avisar a tiempo» de la intensidad con la que iba a descargar el temporal. «Sobre la marcha hubo que reforzar el operativo municipal; sobre la marcha», incidió. Fruto de este episodio, el Ayuntamiento contrató un servicio de meteorología personalizado. Como señal de la importancia que esta cuestión está tomando en la vida municipal, se da la circunstancia de que un día antes de la llegada de Claudia el Ayuntamiento había aprobado un protocolo de actuación ante situaciones adversas meteorológicas . En él, por ejemplo, se recoge que, en caso de avisos naranjas o rojos, se activará el Cecopal. En el caso de las alertas de mayor rango, el Ayuntamiento podrá cerrar colegios o recomendar teletrabajar. Dicho protocolo se incorporará al Plan de Emergencias Local , que se renovará en este 2026 (está en proceso de revisión). En esta misma línea, el Ayuntamiento presentó hace poco más de una semana la nueva sala de emergencias con la que se ha dotado a la Policía Local. Cuenta, entre otras herramientas, con una gran pantalla en la que se pueden comprobar datos actualizados de caudales en caso de inundaciones o cualquier otro tipo de información necesaria en una emergencia; diez teléfonos satelitales -preparados para contactar entre agentes responsables en medio de grandes incidencias-; o 25 mochilas de primera intervención . Entonces, nadie podía pensar que dichas mochilas se iban a usar en el accidente ferroviario de Adamuz . Respecto a este siniestro, Bellido hizo este viernes balance del operativo municipal desplegado para colaborar con la Junta, que dirigió la emergencia. En cuanto a la labor en el terreno , dijo que el domingo del accidente el Ayuntamiento « movilizó 60 efectivos de Policía Local, bomberos y miembros de Protección Civil » hasta el lugar del choque entre los dos trenes. En días posteriores, dichos bomberos trabajaron también en las tareas de excarcelación; hasta pasar 70 por la zona cero. El Consistorio, entre otras actuaciones, habilitó el centro cívico de Poniente Sur para la atención a las familias de las víctimas. «Más de 300 personas del Consistorio hemos participado en este operativo», resumió. «Córdoba, incluida su sociedad [con empresas y particulares ofreciendo su ayuda], ha tenido una respuesta extraordinaria», finalizó.