Francia acelera la prohibición de redes sociales para menores de quince años: será a partir del curso que viene
Emmanuel Macron ha respaldado una propuesta legislativa para prohibir el acceso a redes sociales a los menores de 15 años y quiere que entre en vigor a partir del próximo curso escolar.
El presidente francés anunció que el Gobierno utilizará el procedimiento de urgencia parlamentaria para acelerar la tramitación y lograr que la medida se aplique cuanto antes.
El Gobierno francés activa el trámite de urgencia para aplicar la medida desde el próximo curso
La iniciativa, impulsada por el grupo parlamentario Renaissance y defendida por la diputada Laure Miller, comenzará a debatirse el lunes en la Asamblea Nacional.
Macron explicó en un vídeo difundido por BFMTV que el objetivo es establecer una norma “clara” para adolescentes, familias y docentes ante el impacto de las plataformas digitales en el desarrollo de los menores.
«El cerebro de nuestros hijos no está a la venta. Las emociones de nuestros adolescentes no están a la venta ni para las plataformas estadounidenses ni para los algoritmos chinos», afirmó el presidente.
El texto contempla la prohibición total del acceso a redes sociales para menores de 15 años y la ampliación de la actual restricción del uso del teléfono móvil en los centros educativos. Esta prohibición se extenderá también al alumnado de bachillerato a partir del curso 2026–2027, con el fin de reducir la exposición digital en horario escolar y favorecer un entorno de aprendizaje menos condicionado por el uso de dispositivos.
El Gobierno defiende que las nuevas normas evitarán la exposición temprana a contenidos considerados tóxicos o manipuladores y frenarán la explotación algorítmica y comercial del comportamiento de los menores en plataformas digitales.
El anuncio ha abierto un debate nacional. Sus partidarios lo celebran como una medida necesaria para proteger la salud mental y emocional de los adolescentes, mientras que sus detractores advierten del riesgo de sobrerregulación, pérdida de libertades y avance del control estatal sobre la vida digital.
Si la propuesta sale adelante, Francia se situará a la vanguardia europea en la regulación del acceso de menores a redes sociales, un terreno donde varios gobiernos observan con preocupación el impacto tecnológico en el desarrollo cognitivo, emocional y social de los jóvenes.