Seis personas migrantes, entre ellas una de origen mexicano, han perdido la vida tan solo en lo que va de enero de este año en los Estados Unidos mientras se encontraban bajo custodia en un centro migratorio, luego de haber sido retenidas en redadas u operativos por agentes del ICE.La mayoría de estos decesos han ocurrido en condiciones poco claras, en sitios de alojamiento insalubres o improvisados y en ocasiones con versiones contradictorias respecto a las causas de los decesos. En algunos casos, hay registro de forcejeos con los guardias previo a que ocurrieron las muertes.De acuerdo con datos oficiales del Servicio de administración y Aduanas de los Estados Unidos, dos de los decesos han ocurrido en el en el Campamento East Montana, un gigantesco campamento de tiendas de campaña que la administración Trump erigió el verano pasado en un terreno baldío del desierto de Texas, cerca de la frontera con México.Una de las personas muertas en dicho sitio fue Gerardo Luna Campos, un hombre de 55 años de edad originario de Cuba, quien llevaba cinco meses bajo custodia tras haber sido detenido en Nueva York. Su muerte ocurrió luego de que fue segregado a un área de castigo del centro. Una versión apunta a que se trató de un suicidio, pero otros reportes indican que perdió la vida tras forcejear con los guardias,El otro deceso en ese complejo fue el de Víctor Manuel Díaz, un hombre de 36 años de edad originario de Nicaragua. El caso se reveló apenas hace cinco días. De acuerdo con el reporte oficial fue encontrado sin vida dentro de la estancia donde estaba el pasado 14 de enero. Díaz había sido detenido una semana antes en los operativos del ICE en Minnesota.También el 14 de enero se reportó la muerte de un migrante mexicano identificado como Heber Sánchez Domínguez de 34 años de edad, quien llevaba seis días bajo custodia en el centro de detención migratorio Robert A. Deyton ubicado en el estado de Georgia. El ICE indicó que fue encontrado sin vida en su estancia, sin que se haya aclarado hasta ahora las circunstancias precisas de su deceso.Por otor lado el 5 y 6 de enero se registró la muerte de dos migrantes hondureños, Luis Gustavo Núñez Cáceres en el centro de procesamiento Joe Corley en Texas; y Luis Beltrán Yañez Cruz en el centro de detenciones imperial Regional en California. En ambos casos las causas tampoco han sido esclarecidas.El otro caso es el de un migrante originario de Camboya identificado como Parady La de 46 años de edad, quien fue reportado muerto el 9 de enero. La versión oficial es que tuvo un desvanecimiento mientras se encontraba bajo custodia en el centro federal de detenciones de Filadelfia, tras haber sido detenido por ICE. Fue trasladado a un hospital donde falleció horas después.Crisis en ascensoEn 2025 un total de 32 personas migrantes murieron al estar recluidas en centros migratorios de los Estados Unidos luego de haber sido detenidos, en su mayoría, por agentes de inmigración y aduanas. Se trata del año más letal en cuanto a decesos en centros migratorios en más de dos décadas.En este contexto, las seis muertes que ya se registran en enero representan una escalada de la frecuencia de estos decesos. De hecho, enero es ya el mes con la mayor cantidad de migrantes fallecidos en centros de detención por lo menos en el presente siglo.La situación se ha agravado por las políticas implementadas por la administración del presidente Trump de acelerar la detención, procesamiento y expulsión de migrantes indocumentados que ya se encuentren viviendo en Estados Unidos. Estos operativos han saturado los centros de detención que ya existían, y han propiciado el levantamiento de nuevos centros en condiciones improvisadas.A la par de estos hechos también han crecido los incidentes en las calles y enfrentamientos entre fuerzas federales de inmigración y personas civiles, no solo migrantes sino también estadounidenses. En las últimas dos semanas en Minneapolis, Minnesota, dos personas murieron por disparos de los agentes de inmigración del ICE y de la Patrulla Fronteriza.Videos recientes han mostrado además a agentes de inmigración sacando personas de sus propios domicilios. Un memorando interno del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), emitido por el director interino Todd Lyons y revelado por la agencia AP, indica que los agentes de la agencia ahora pueden entrar por la fuerza en los hogares durante redadas migratorias sin necesidad de una orden judicial. Esta directiva marca una intensificación significativa en las tácticas de cumplimiento civil, permitiendo acciones más agresivas en el ámbito doméstico que anteriormente requerían la autorización de un juez.A nivel nacional, esta medida se suma a un aumento de las operaciones de detención y deportación bajo la administración Trump, como la "Operation Catch of the Day" en Maine y arrestos masivos en estados como Minnesota, donde se ha reportado la detención de menores de edad. En Nueva York, los agentes continúan realizando arrestos en puntos clave como el 26 Federal Plaza, a pesar de las críticas constantes de abogados, activistas y legisladores locales que denuncian el impacto humanitario de estas acciones.LG