Bankinter rompe su propio techo financiero y desvela hasta dónde puede llegar su modelo
El ejercicio 2025 se ha convertido en un punto de inflexión para Bankinter. La entidad ha superado por primera vez en su historia la barrera psicológica de los 1.000 millones de euros de beneficio neto, consolidando una trayectoria de crecimiento sostenido que ha resistido el impacto de la rebaja de tipos aplicada por el Banco Central Europeo.
El banco ha logrado mantener el pulso gracias a una diversificación progresiva de sus ingresos y a una estrategia enfocada en productos de mayor valor añadido, un enfoque que ha permitido compensar la presión sobre el margen financiero sin recurrir a ajustes extraordinarios.
Un beneficio récord que supera las previsiones del mercado
El resultado neto alcanzó los 1.090 millones de euros, lo que supone un incremento interanual del 14,4%. La cifra no solo marca un máximo histórico para la entidad, sino que además se sitúa por encima de las estimaciones del consenso de analistas, que apuntaban a un beneficio inferior según las previsiones recogidas por Bloomberg.
La aceleración del negocio en el último tramo del año ha sido clave. Hasta septiembre, la entidad ya mostraba un crecimiento relevante, pero fue en el cuarto trimestre cuando se consolidó el impulso definitivo, apoyado principalmente en la evolución de las comisiones.
Rentabilidad en niveles poco habituales en el sector
La rentabilidad sobre el patrimonio tangible (RoTE) se situó en el 20%, mientras que la rentabilidad sobre recursos propios (ROE) alcanzó el 18,9%. Ambos indicadores colocan a Bankinter en una posición destacada dentro del sistema bancario español y europeo.
Este nivel de rentabilidad se explica por una combinación de disciplina en costes, crecimiento selectivo del negocio y una estructura de ingresos menos dependiente del margen de intereses que la media del sector.
Más activos, más crédito y un fuerte avance del ahorro gestionado
El dinamismo comercial se refleja en el crecimiento del balance. Los activos totales del grupo aumentaron un 7,4% y alcanzaron los 131.000 millones de euros al cierre del ejercicio. La cartera de crédito sobre clientes avanzó un 5%, hasta situarse en 84.100 millones.
Especialmente relevante ha sido la evolución de los recursos gestionados de clientes, que crecieron un 11,3% interanual y alcanzaron los 156.600 millones de euros. El avance ha sido más intenso en los productos fuera de balance, como fondos de inversión, planes de pensiones y gestión patrimonial.
Doble velocidad entre balance y fuera de balance
Los recursos administrados dentro de balance crecieron un 6,1%, impulsados por depósitos y cuentas, mientras que los gestionados fuera de balance avanzaron un 18,8%. Esta última área se ha convertido en uno de los principales motores de generación de comisiones.
El banco administra ya 88.100 millones de euros en productos dentro de balance y otros 68.500 millones en soluciones de inversión y ahorro fuera de balance.
Portugal e Irlanda ganan peso en la estrategia internacional
Aunque España sigue concentrando el grueso del negocio, la actividad internacional ha mostrado un crecimiento más dinámico. En Portugal, el crédito aumentó un 9% y los recursos fuera de balance se dispararon un 28%, alcanzando volúmenes similares a los del negocio crediticio.
Irlanda destaca como el mercado de mayor crecimiento relativo. La cartera de créditos avanzó un 23%, hasta los 5.000 millones de euros, con un fuerte protagonismo del negocio hipotecario, que creció un 27% tras la introducción de productos inspirados en el modelo español.
Resultados antes de impuestos por geografías
El resultado antes de impuestos en España alcanzó los 1.283 millones de euros, un 14% más que el año anterior. Portugal aportó 201 millones, con un crecimiento del 7%, mientras que Irlanda contribuyó con 46 millones, un 13% más.
Comisiones al alza para compensar el ajuste del margen financiero
La bajada de tipos ha tenido un impacto directo en el margen de intereses, que cerró el ejercicio con un descenso del 1,8%. No obstante, la tendencia mejoró en el último trimestre, cuando el margen volvió a crecer en comparación tanto trimestral como interanual.
El efecto negativo quedó ampliamente compensado por el crecimiento de las comisiones, que aumentaron un 10,9% y permitieron que el margen bruto avanzara un 5%, hasta los 3.047 millones de euros.
Morosidad a la baja y solvencia por encima de lo exigido
La calidad del crédito continuó mejorando. La tasa de morosidad se redujo hasta el 1,94%, situándose 17 puntos básicos por debajo del nivel de un año antes y claramente por debajo de la media del sector bancario español.
El banco mantiene además un nivel de provisiones que cubre el 68% de la exposición dudosa. En términos de solvencia, el ratio CET1 de máxima calidad se elevó hasta el 12,72%, muy por encima del mínimo exigido por el supervisor europeo.
Con este perfil de crecimiento, rentabilidad y solidez, Bankinter consolida un modelo de negocio que ha demostrado su capacidad para adaptarse a un entorno financiero menos favorable y seguir generando valor de forma sostenida.