Una casa en el pueblo, la alternativa para muchos compradores: el precio en las ciudades ya duplica el de las zonas rurales
El precio de la vivienda en las ciudades ha vuelto a alcanzar máximos históricos, haciendo que muchas personas se empiecen a plantear comprar fuera de las urbes.
Según reflejan los datos publicados en el último estudio de Idealista, una casa en una ciudad puede llegar a costar un 99% más que hacerlo en una zona rural. Una vivienda usada en una zona con una densidad de población mayor alcanzó un coste de 2.906 euros/m2 de media a cierre de 2025. En cambio, en los que cuentan con menos habitantes y con otro tipo de viviendas, se encuentra de media en los 1.459 euros/m2.
La brecha entre los dos tipos de paisajes se hace mucho más notable al centrarse en una capital. Por ejemplo, Madrid encabeza la lista con una diferencia del 131%, seguida por Álava, con un 126%, y Salamanca, con un 115%. Completan el grupo de provincias con mayores desigualdades Cáceres, con el 114%, y Valladolid, con un 102%.
Barcelona, una de las ciudades que más ha sufrido con el coste de la vivienda en los últimos años, se coloca en mitad de la tabla con una distancia del 73% en sus dos entornos. En concreto, su suelo urbano se coloca en los 3.281 euros/m2, mientras que en el campo el metro cuadrado cuesta 1.891 euros.
La distancia se reduce en lugares como Las Palmas, con un 49%, aunque esto significa que el precio de la vivienda sea más reducido aquí, pues el m2 en sus zonas urbanas ya cuesta 3.086 euros, mientras que en las rurales se sitúa en 2.069 euros/m2. Asturias, Guadalajara y Tarragona se sitúan también al fondo de la lista, con una diferencia del 49% y el 51%, respectivamente.
Las zonas rurales más baratas de todo el país se encuentran concretamente en Cáceres, con un precio de 590 euros/m2. Pese a esto, la brecha con la capital es del 114%, situándose el precio de la vivienda usada ahí en 1.264 euros/m2. Algo distinto sucede en Cuenca, que presenta el segundo precio más bajo para una zona alejada de la urbe, con 645 euros/m2. En este caso, la brecha se coloca en un 63% y un precio en ciudad de 1.053 euros/m2.
En el caso de territorios urbanos, los más asequibles de España se encuentran en Ciudad Real, con un precio de 828 euros/m2 y Jaén, con 900 euros/m2.
Por el contrario, las provincias que cuentan con los precios más caros en sus ciudades son Guipúzcoa, 4.452 euros/m2, Málaga, 4.241 euros/m2, y Santa Cruz de Tenerife (3.626 euros/m2). Las diferencias de precios urbano-rural en la provincia vasca se encuentran en un 64%, mientras que en la provincia canaria son del 47%, en concreto, la cuantía a pagar en las zonas rurales de ambas provincias es de 2.721 euros/m2 y 2.461 euros/m2, respectivamente.
Aunque la norma a seguir sugiera que el campo sea más barato que la urbe, hay ejemplos que demuestran lo contrario. Es el caso de Lleida, con 1.666 euros/m2 para sus zonas rurales, frente a los 1.421 euros/m2 de la ciudad.
Los precios se encuentran tan tensionados, que en algunos sitios de España, el metro cuadrado en las zonas rurales se encuentra por encima de los 2.000 euros, duplicando a algunas zonas de ciudades de otras provincias. Esto es especialmente notable en Málaga, con unos costes de 2.872 euros/m2 o Vizcaya, de 2.347 euros/m2.
También es importante conocer, con estas brechas presentes en todas las provincias, cómo se distribuye la presión de la demanda según las características de su entorno.
Pese a sus elevados precios, 2025 cerró con una media del 60% de las solicitudes en lugares urbanos, frente al 40% en las rurales. La demanda en ciudades supera la media española en Álava, con un 74% del total, Zamora, con un 69%, Burgos y Valladolid, en ambos casos con un 66%, o Huelva y Navarra, también ambos con un 65%.
En cambio, algunas personas sí prefieren vivir en el campo. Concretamente, lo hacen en Girona, con un 59%, Málaga, con un 57%, o Granada, con el 56%. Le siguen Santa Cruz de Tenerife, con un 55% y Alicante y Murcia, ambas con un 54%.