Un estudio finlandés revela que no tener hijos se asocia con un envejecimiento biológico más rápido que tener dos o tres
Durante años, diversos estudios científicos han sostenido que la maternidad conlleva un importante desgaste biológico y que cada embarazo acelera el envejecimiento celular. Sin embargo, una nueva investigación realizada en Finlandia pone en entredicho estas conclusiones y redefine el debate: no es solo la maternidad la que influye en el envejecimiento, sino el número de hijos que se tienen.
El trabajo, publicado en la revista Nature Communications y liderado por investigadores de la Universidad de Helsinki, concluye que las mujeres con muchos hijos, cinco o más, así como aquellas que no tuvieron ninguno, envejecen biológicamente más rápido y presentan una esperanza de vida más corta que quienes tuvieron uno, dos o tres hijos.
Una relación en forma de U entre maternidad y envejecimiento
Los científicos analizaron datos de 14.836 mujeres pertenecientes a la Cohorte Gemela Finlandesa, un proyecto que desde 1974 sigue la evolución de la salud de miles de gemelos. Este enfoque permitió comparar a mujeres con una base genética muy similar, aislando mejor el impacto de la reproducción en el envejecimiento.
Las participantes fueron divididas en distintos grupos según el número de hijos y el momento de los partos. A través de muestras de sangre y del análisis de marcadores epigenéticos, cambios en la expresión del ADN asociados al envejecimiento, los investigadores detectaron un patrón claro: el envejecimiento biológico era más rápido en los extremos, tanto en mujeres sin hijos como en aquellas con familias muy numerosas.
“Nuestro hallazgo es sorprendente, pero también lógico desde el punto de vista evolutivo”, explica Mikaela Hukkanen, autora principal del estudio y doctoranda en la Universidad de Helsinki.
El coste biológico de la reproducción
Los resultados respaldan la denominada “teoría del soma desechable”, un principio de la biología evolutiva que sostiene que el organismo dispone de recursos limitados que debe repartir entre la reproducción y el mantenimiento del cuerpo. Cuanta más energía se destina a tener hijos, menos queda disponible para procesos como la reparación celular o la replicación del ADN.
En este sentido, las mujeres con cinco o más hijos mostraron signos de envejecimiento epigenético acelerado y una menor esperanza de vida. Sin embargo, el envejecimiento también fue más rápido entre las mujeres que no tuvieron descendencia, un resultado que inicialmente desconcertó a los investigadores.
Los posibles beneficios de una maternidad moderada
Según los expertos, algunos aspectos del embarazo y la crianza pueden tener efectos protectores sobre la salud. La lactancia materna, por ejemplo, reduce el riesgo de cáncer de mama y de ovario. A ello se suman factores sociales como el apoyo familiar y comunitario, así como la ayuda que los hijos pueden proporcionar en etapas avanzadas de la vida.
Estos beneficios podrían explicar por qué las mujeres con uno, dos o tres hijos presentaron un envejecimiento biológico más lento. “Cada vez más estudios están convergiendo en este patrón”, señala Calen Ryan, epigenetista poblacional de la Universidad de Columbia, que no participó en la investigación.