Esta es la misión asignada al portaaviones USS Lincoln al ingresar en el Mar Arábigo
El Pentágono ha movido ficha. Su portaaviones USS Abraham Lincoln, escoltado con buques de guerra, ha ingresado en aguas del Mar Arábigo, en Oriente Medio, para posicionarse cerca de las costas de Irán. La misión de este despliegue no es solo disuasiva sino que le da al presidente Donald Trump la capacidad ofensiva si en algún momento decide seguir adelante con sus planes de atacar al régimen de los ayatolas, amenazado con una intervención militar norteamericanas ante la ola de represión ciudadana en medio de protestas masivas por todo el país.
Fox News asegura que el ayatolá iraní Alí Jamenei se ha ocultado, lo que sugiere que el país podría estar preparándose para una acción militar estadounidense. Por su parte, el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní, Esmail Baghaei, ha asegurado en las últimas horas que los buques de guerra americanos no debilitarían la determinación de defensa de Teherán.
El USS Abraham Lincoln se ha incorporado a la Quinta Flota estadounidense, que opera con base en Barein, acompañado del Ala Aérea Embarcada 9 y los destructores USS Frank E. Petersen, USS Spruance y USS Michael Murphy, cargados todos con misiles Tomahawks. El portaaviones también transporta unos 90 cazas F-35C y F/A-18, así como aviones de guerra electrónica EA-18G Growler capaces de interferir las defensas enemigas.
Además de los buques de guerra, Estados Unidos ha desplegado cazas F-15E en una base en Jordania, informa The Wall Street Journal, y también está trasladando sistemas de defensa aérea Patriot y Thaad a la región para ayudar a defender las instalaciones estadounidenses y a sus socios de los posibles contraataques iraníes, según datos de seguimiento de vuelos y dos funcionarios estadounidenses.
Desde su posición actual en el Mar Arábigo o cerca del Golfo de Omán, el Lincoln puede lanzar sus aviones F-35C y realizar operaciones de guerra electrónica sobre territorio iraní sin necesidad de cruzar el Estrecho de Ormuz. Entrar en el Golfo Pérsico lo colocaría en un espacio confinado donde sería más vulnerable a los misiles enemigos y a las lanchas rápidas de la Guardia Revolucionaria de Irán.
El USS Lincoln operaba hasta ahora en el Mar de China Meridional cuando recibió la orden de dirigirse a Oriente Medio. Esta es la tercera vez que un grupo de ataque desplegado en el Indopacífico se redirige a Oriente Medio debido a la inestabilidad en la región.
Durante su travesía por el Índico, el UUS Lincoln desactivó los transpondedores de su Sistema Automático de Identificación para impedir que la inteligencia de código abierto (OSINT) y los servicios de rastreo comerciales transmitan sus coordenadas en tiempo real. De esta manera, Teherán no pudo identificar este posible objetivo para sus misiles de largo alcance "destructores de portaaviones".
Trump advirtió la semana pasada que Estados Unidos había movilizado parte de una flota aeronaval para dirigirse hacia Irán. "Tenemos una gran fuerza dirigiéndose hacia Irán. Preferiría que no ocurriera nada, pero los estamos vigilando muy de cerca", declaró.
El inquilino de la Casa Blanca no ha descartado ataques contra el los iraníes tras la masacre de manifestantes en Teherán. Las organizaciones civiles siguen contando los muertos en medio de un gran apagón de internet en todo el país; algunas estiman que la respuesta gubernamental dejó al menos 10.000 muertos. La revista The Times llegó a subir la cifra de fallecidos a 30.000 en tan solo dos días.
La región de Oriente Medio ha estado sin portaaviones desde que Trump envió el USS Gerald R. Ford al Caribe en otoño ante el aumento de las tensiones con Venezuela.