Anuncios en medios y redes sociales para defender el uso del tren frente al coche
- Fomentar la movilidad colectiva frente al coche
- El tren, pieza clave del relato
- Presencia en televisión, radio y redes sociales
- Movilidad integrada y abonos comunes
- Una campaña distinta tras el accidente de Adamuz
La iniciativa busca influir en los hábitos de movilidad de los ciudadanos y reforzar el mensaje de que optar por sistemas compartidos mejora la calidad de vida, en un contexto marcado por la reciente crisis ferroviaria.
La campaña no nace como reacción directa al accidente de Adamuz, pero su lanzamiento coincide con un momento de especial sensibilidad social tras el siniestro del pasado 18 de enero y los problemas acumulados en la red ferroviaria, lo que refuerza su dimensión estratégica dentro del discurso público del Gobierno sobre movilidad.
Fomentar la movilidad colectiva frente al coche
El eje central de la campaña es impulsar el uso de sistemas de movilidad colectiva frente al vehículo privado, especialmente en los desplazamientos cotidianos. El Ministerio quiere trasladar la idea de que moverse en tren, autobús, metro o bicicleta pública no solo es posible, sino sencillo y accesible, incluso cuando se combinan distintos modos de transporte.
El mensaje que se pretende transmitir es que los desplazamientos colectivos contribuyen a mejorar la calidad de vida, reducen la congestión y facilitan una movilidad más equitativa entre territorios. Frente a la percepción de complejidad, la campaña insiste en la integración de servicios y en la eliminación de barreras entre sistemas.
El tren, pieza clave del relato
Aunque la estrategia abarca distintos modos de movilidad, el tren ocupa un lugar destacado dentro del mensaje. Transportes considera prioritario reforzar su papel como alternativa al coche, tanto en trayectos diarios como en viajes de media y larga distancia.
El ferrocarril aparece asociado a valores como eficiencia, sostenibilidad y cohesión territorial, en un momento en el que el debate público ha girado en torno a su fiabilidad. La campaña pretende evitar que las incidencias recientes se traduzcan en un abandono del tren en favor del vehículo privado.
Presencia en televisión, radio y redes sociales
Según ha podido saber Confidencial Digital, la acción se desplegará a través de anuncios en televisión, cuñas de radio, contenidos digitales y una presencia continuada en redes sociales. El enfoque será divulgativo, con mensajes adaptados a distintos públicos y territorios.
Además de los formatos tradicionales, se prevén piezas audiovisuales breves, contenidos gráficos y formatos sonoros diseñados para su difusión en canales propios y plataformas digitales, con especial atención a jóvenes y población urbana.
Movilidad integrada y abonos comunes
Otro de los pilares del mensaje será la integración de los distintos sistemas de movilidad. Transportes quiere presentar el uso combinado de tren, autobús, metro o bicicleta pública como algo natural y cotidiano, alejándose de una visión fragmentada del sistema.
En ese contexto, la campaña servirá también para dar visibilidad a fórmulas de abonos y títulos integrados, concebidos para facilitar los desplazamientos y reducir la dependencia del coche, reforzando la idea de una movilidad pensada para el día a día de los ciudadanos.
Una campaña distinta tras el accidente de Adamuz
Al margen de esta estrategia de fomento de la movilidad colectiva, el Gobierno trabaja en otra campaña diferente, de carácter específico, orientada a reforzar el crédito del sistema ferroviario y recuperar la confianza de los viajeros tras el accidente de Adamuz, que causó la muerte de 45 pasajeros, los problemas en Rodalies de Barcelona y los cambios de velocidad aplicados en tramos del AVE que conecta Madrid con Barcelona y Valencia, tal como adelantó Confidencial Digital.
Según datos del Ministerio de Transportes, no se ha producido un aumento proporcional de los accidentes respecto a etapas anteriores.
Sin embargo, la entrada de Iryo y Ouigo, que ahora operan trenes por las mismas vías donde antes solo circulaba Renfe, ha situado el foco en el estado de las infraestructuras y en el deterioro de los sistemas, sometidos a un tráfico mucho mayor que el de hace una década.