El XIX Trofeo de la Escuela de El Juli recuerda a Nicolás Cubero
En un mundo donde el relevo generacional lo es todo, la Escuela de Tauromaquia "Julián López El Juli" ha elegido recordar a quien representaba sus valores con discreción y entrega: Nicolás Cubero. El próximo sábado 28 de febrero, en la finca Feligrés de Arganda del Rey, el XIX Trofeo de la Escuela se teñirá de memoria y reconocimiento.
Cubero, recientemente fallecido, no fue una figura mediática, pero sí esencial. Compañeros, profesores y la dirección del centro coinciden en describirlo como una presencia constante, generosa y comprometida. Su ausencia será tan visible como el eco de su huella, especialmente cuando el ruedo se llene de jóvenes que, como él, soñaban en silencio.
La jornada contará con la lidia de novillos del propio Ignacio López, ganadero y director de la escuela, para los novilleros sin caballos Julio Aparicio, José Antonio de Gracia, Pablo Jurado, Raúl Jerez y Vicente Molina. También habrá participación de los más pequeños ante dos vacas de la misma ganadería. Es, más que un evento competitivo, una radiografía del futuro inmediato de la expresión cultural taurina.
El acto incluirá también un homenaje al novillero Sergio Rollón, quien tras una cornada gravísima sufrida el pasado verano en Valdetorres del Jarama, vuelve a asomarse a la plaza con la determinación intacta. Su nombre es símbolo de la dureza y la fidelidad que exige esta vocación.
Los profesores Ángel Gómez Escorial, Víctor Hugo Saugar y Jesús García han impulsado una edición con alma. Porque, más allá del aprendizaje técnico, hay una enseñanza que no se da en el aula: la de saber estar, saber ayudar y saber marcharse dejando luz, como hizo Nicolás Cubero.
El XIX Trofeo no solo pondrá en juego la calidad de los futuros novilleros, sino también la capacidad de recordar con justicia y de mirar hacia adelante sin perder la memoria. Una cita que será, inevitablemente, más íntima, más honda y más necesaria que nunca.