18.000 euros en ayudas para quienes se instalen en esta isla con problemas demográficos
Vivir en una idílica isla griega y cobrar un sueldo por ello. Lo que bien podría ser el argumento de una película es la sorprendente oferta lanzada desde la pequeña isla de Anticitera, un remoto enclave en el mar Egeo que busca con urgencia nuevos vecinos para no desaparecer. La iniciativa propone un incentivo de 500 euros mensuales durante tres años a todos aquellos que decidan mudarse y establecerse en su comunidad.
De hecho, la situación demográfica de la isla es crítica. Con una población que apenas alcanza los cuarenta y cinco habitantes, Anticitera se enfrenta a un futuro incierto, amenazada por un éxodo que no cesa. Este plan de repoblación, financiado por la Iglesia ortodoxa local y varios patrocinadores, se presenta como la última oportunidad para revitalizar una comunidad que languidece y asegurar su supervivencia.
Por este motivo, la llamada no está dirigida a cualquiera. El programa, busca atraer perfiles muy concretos que puedan contribuir a la reconstrucción del tejido social y económico. Las familias jóvenes con niños son el objetivo prioritario, aunque también se necesitan profesionales de oficios esenciales que hoy escasean, como panaderos o pescadores. Para facilitar la integración, la ayuda no se limita al apoyo económico, sino que incluye asistencia para la escolarización y cursos de griego.
Más allá de la ayuda económica
Además, Anticitera no es un lugar cualquiera. La isla es mundialmente conocida por ser el escenario del hallazgo del famoso mecanismo que lleva su nombre, un complejo dispositivo de engranajes de la antigüedad que muchos expertos consideran la primera computadora analógica de la historia. Este extraordinario legado añade un valor cultural incalculable al proyecto, que no solo busca salvar a una población, sino también proteger un patrimonio único.
En definitiva, esta propuesta representa un audaz experimento que combina la necesidad de revertir el grave problema de la despoblación con la oportunidad de ofrecer un cambio de vida radical. Es un intento por atraer nuevos pobladores a un rincón del Mediterráneo donde la historia y la tranquilidad se dan la mano, con la esperanza de que el peso de su pasado sirva para construir un futuro más próspero para la isla.