Óscar Puente defiende en el Senado que "renovar una línea de alta velocidad no significa levantarla entera y volver a construirla. Es impensable"
Óscar Puente, ministro de Transporte, ha defendido hoy en su comparecencia en el Senado por petición del PP, que "renovar una línea de alta velocidad no significa levantarla entera y volver a construirla. Es impensable. Significa actuar de manera progresiva, ordenada y compatible con la explotación ferroviaria, sustituyendo aquellos elementos que lo requieran", en relación a la polémica sobre la antigüedad de la vía. El titular de Transportes dio a entender en un inicio que el tramo donde ocurrió el accidente había sido renovado en totalidad, pero esta actualización fue parcial, manteniendo tramos originales de 1989. La CIAF apunta a una rotura en la soldadura antes de que pasara el Iryo accidentado, quizás por una fallo no detectado. En este sentido, Puente ha defendido que a las soldaduras se les realizó el control procedente con resultado apto en todas las pruebas, también en el desvío.
El PP registró el pasado lunes las comparecencias urgentes en la Cámara Alta, donde tienen mayoría, del ministro y también del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Sin embargo, el Gobierno decidió que fuera Puente quien acudiera solo a responder este jueves al Senado. La comparecencia se produce 11 días después del accidente de Adamuz, que provocó la muerte de 45 personas y mantiene suspendida la alta velocidad entre el sur y el centro peninsular, y nueve días después del siniestro de Gelida, donde falleció un maquinista y provocó la suspensión durante varios días del servicio de Rodalies.
Los senadores del PP han recibido al ministro de Transportes, Óscar Puente, a su entrada en el hemiciclo para dar cuenta del accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba), con gritos de "¡dimisión! ¡dimisión!", tras lo cual el pleno ha guardado un minuto de silencio en memoria de los fallecidos. En una intervención previa a la de Puente, la senadora Alicia García, del PP, subrayó que "el dolor exige verdad, respeto y explicaciones" y reprochó la ausencia del presidente del Gobierno. "La silla del presidente está vacía, en frente están las víctimas y las familias esperando. Hay un presidente con la verdad, cruel con las víctimas y déspota con el Parlamento", denunció. En la misma línea se pronunció el senador de Vox Ángel Pelayo Gordillo.
Puente justificó la ausencia de Pedro Sánchez alegando que "parece razonable que quien debe proporcionar las explicaciones es el ministro del ramo", y recordó que el presidente del Gobierno comparecerá ante el Congreso del 11 de febrero. "Es complicado ser más exhaustivos en el análisis de lo ocurrido de lo que ya lo hemos estado siendo", destacó, pero reconoció que que no tiene "todas las respuesta ni todo el conocimiento".
"Contra lo que se ha dicho en algunos medios, quiero dejar claro que desde los primeros instantes se fue consciente de la existencia de dos trenes accidentados", ha destacado. A continuación, se refirió al estado de la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla y a las actuaciones realizadas en ella, enmarcadas en un proceso de renovación integral con una inversión de 780 millones de euros. “No voy a decir nada que no sea público”, aseguró, recalcando que toda la información se encuentra recogida en los pliegos y expedientes y está a disposición de cualquiera. En este sentido, insistió en que la línea no es una infraestructura abandonada ni olvidada, sino que ha estado sometida de manera continuada a labores de mantenimiento y renovación.
En su explicación, precisó que “renovar una línea de alta velocidad no significa levantarla entera y volver a construirla, algo impensable”, sino que implica actuar de forma progresiva, ordenada y compatible con la explotación ferroviaria, sustituyendo aquellos elementos que lo requieren. Entre los elementos susceptibles de renovación citó los desvíos, escapes y aparatos de dilatación, así como las traviesas, el balasto y los carriles. En concreto, señaló que se ha actuado sobre 111 desvíos de alta velocidad y sobre la totalidad de los aparatos de dilatación, mientras que la sustitución de traviesas continúa aún en fase de ejecución. En cuanto a los carriles, explicó que la actuación está prevista de manera progresiva y basada en inspecciones técnicas, descartando una sustitución indiscriminada. “No se hace así en ningún lugar”, afirmó, subrayando que las intervenciones se realizan únicamente cuando los parámetros de seguridad y estado lo exigen, conforme a la normativa ferroviaria.