El 69.7 % de mujeres que trabajan en apps de transporte y reparto sufren violencia y precariedad laboral
Las mujeres mexicanas que laboran en plataformas digitales lo hacen de forma precaria y vulnerable por las jornadas extensas para alcanzar ingresos mínimos, la exposición a la violencia, así como la ausencia de mecanismos de protección social, reveló el informe Conectadas al cambio: Por un trabajo justo para las mujeres en plataformas digitales.
De acuerdo con el reporte realizado por Fundación Avina, Oxfam México junto con el colectivo Unidas, el 69.7 por ciento de las conductoras o repartidoras ha sufrido algún tipo de violencia o acoso de los usuarios, predominando el acoso verbal en 77.4 por ciento de las trabajadoras; las insinuaciones sexuales, 62.3 por ciento y el contacto no deseado en el 47.2 por ciento
Ante dicha forma de violencia, las empleadas de plataformas como Uber o Didi señalaron que aunque la ley obliga a las plataformas a contar con mecanismos de prevención y atención de la violencia, en la práctica las denuncias reciben respuestas automatizadas o recomendaciones de cancelar el servicio, lo que expone a las víctimas a sanciones algorítmicas y pérdida de ingresos.
Si bien ocho de cada diez contratos de las empresas analizadas por el informe mencionan canales de reporte de acoso, ninguna de las compañías cuenta con protocolos públicos claros que establezcan plazos de respuesta, confidencialidad y medidas de protección, conforme a estándares básicos de derechos laborales.
“Los canales de soporte, muchos de ellos, no reciben alguna atención directa por parte de personal de las empresas que realmente les ayude a solucionar esta situación”, señaló Verónica Álvarez, conductora y representante de Lady Drivers.
Otra de las barreras a las que se enfrentan conductoras y repartidoras es al acceso a la seguridad social, que está condicionado a alcanzar un ingreso mensual mínimo equivalente al salario mínimo de la Ciudad de México, que actualmente equivale a 9 mil 558 pesos.
Sin embargo, el llamado “factor máximo de exclusión”, un descuento aplicado por las plataformas antes de calcular el ingreso neto, eleva el umbral requerido, obligando a ampliar e intensificar la jornada hasta 12 horas o en el peor de los casos no se logra alcanzar el umbral.
“Se nos exige un ingreso mínimo que nos obliga a trabajar más horas de las que marca la ley, esto es algo difícil sobre todo en cuestión de maternidad aunque la ley habla de protección al dejar de trabajar en el embarazo, el periodo de recuperación puede significar pérdida de la relación laboral”, advirtió Álvarez.
Además, el 50.6 por ciento de las mujeres encuestadas señaló que las empresas no han explicado cómo operan sus algoritmos usados para decisiones operativas como suspensiones de cuentas momentáneas, pagos y asignaciones.
De hecho, durante la implementación del periodo piloto de la reforma en materia de plataformas digitales, el 18.5 por ciento fue bloqueada temporalmente y menos de la mitad logró recuperar su cuenta, pese a que para el 74 por ciento de las mujeres, ese trabajo es su única fuente de ingresos.