¿Por qué la Unión Europea declara a la Guardia Revolucionaria de Irán como grupo terrorista?
La Unión Europea acordó imponer sanciones a Irán, incluida la designación de su Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica como organización terrorista, por la letal represión de las protestas en Teherán que ha dejado miles de civiles muertos.
La principal diplomática de la UE, Kaja Kallas, confirmó la decisión durante una reunión de ministros de Asuntos Exteriores del bloque en Bruselas.
“La represión no puede quedar sin respuesta”, escribió en una publicación en X. “Cualquier régimen que mata a miles de sus propios ciudadanos está trabajando para su propia desaparición”.
Además de la designación de terrorista del CGRI, la UE impuso una prohibición de viajar y congelación de activos a 21 personas y entidades, incluidos miembros del gobierno, del poder judicial y los responsables de un apagón de Internet, según una declaración del Consejo Europeo.
¿Por qué protestan en Irán?
La última ola de protestas en Irán estalló el 28 de diciembre, inicialmente debido a la repentina caída del valor de la moneda, antes de extenderse a nivel nacional hasta convertirse en la más dura reprimenda a la República Islámica en su historia.
La represión posterior ha causado la muerte de casi 6 mil civiles, según los últimos datos recopilados por la Red de Activistas de Derechos Humanos, con sede en Estados Unidos.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, celebró la decisión y afirmó que era necesaria desde hacía tiempo.
“Terrorista es, en efecto, como se llama a un régimen que aplasta con sangre las protestas de su propio pueblo”, escribió en X. “Europa apoya al pueblo de Irán en su valiente lucha por la libertad”.
ONU busca frenar asesinatos en Irán por protestas
El 23 de enero, el Consejo de Derechos Humanos de la ONU aprobó una resolución para que las autoridades en Irán pongan fin a ejecuciones extrajudiciales, desapariciones forzadas, tortura y más abusos contra manifestantes en Irán.
En el documento se invita a la República Islámica a adoptar medidas para garantizar “que nadie sea condenado a muerte ni ejecutado por delitos que no alcancen el umbral de los más graves”.
El país también se debe asegurar de que las sentencias penales sean hechas por tribunales adecuados e imparciales.