El debate de Josep Pedrerol en "El Chiringuito" sobre la posible vuelta de José Mourinho
La derrota del Real Madrid ante el Benfica ha sido dura, dolorosa y, sobre todo, reveladora. Un golpe que va más allá del marcador y que deja sensaciones muy preocupantes. Un Madrid sin alma, superado, sin respuesta. Y cuando el equipo cae así, el debate no tarda en estallar. Porque en el madridismo, cada derrota de este tipo abre heridas que nunca terminaron de cerrarse.
Anoche, Josep Pedrerol lo resumía con una frase que no ha pasado desapercibida: “El madridismo dice… si tenemos al admirador de Mourinho, ¿por qué no al auténtico?”. Una reflexión que conecta directamente con el malestar de la afición, que ve paralelismos, pero también carencias, en el rumbo actual del club.
Pedrerol iba más allá y señalaba una idea clave: Arbeloa representa el mourinhismo en el discurso, en la actitud, en la manera de entender el escudo. Es el alumno aplicado, el que reivindica carácter, orgullo y competitividad. Pero para muchos, eso se queda a medio camino cuando el equipo se descompone en noches como la de Lisboa.
Porque, como recordó el propio Pedrerol, “el único entrenador que le ha gustado de verdad a Florentino es Mourinho”. Fue el único que cambió la mentalidad del Madrid moderno y el único que se enfrentó sin complejos al dominio del Barça de Guardiola.
Mourinho no solo ganó títulos; construyó un Madrid fuerte, incómodo, competitivo. Un Madrid que podía perder, pero no se rendía. Por eso su nombre vuelve una y otra vez cuando el equipo cae sin respuestas, cuando falta liderazgo desde el banquillo y cuando la sensación es de fragilidad.
Y ahí está el mensaje que, según Pedrerol, se escucha cada vez con más fuerza: si el club mira al mourinhismo, si el carácter gusta, si la idea convence… el madridismo se pregunta por qué seguir con el admirador cuando el auténtico sigue siendo el referente. Porque para muchos, Mourinho no es nostalgia. Es una solución que todavía resuena.