El Ojo: la isla circular del Delta del Paraná que gira sola y desconcierta a científicos
En el Delta del Paraná, entre las localidades argentinas de Campana y Zárate, existe una formación natural que llamó la atención de científicos y curiosos. Se trata de una isla casi perfectamente circular, conocida como El Ojo, que se desplaza y gira sobre su propio eje sin intervención humana visible.
La isla se encuentra rodeada por un anillo de agua de forma igualmente redonda, lo que refuerza su apariencia singular. El movimiento constante y la simetría casi exacta convirtieron a El Ojo en un fenómeno atípico dentro de uno de los sistemas de humedales más dinámicos de Sudamérica.
Especialistas estimaron que la formación se detectó hace cerca de tres décadas, a partir de imágenes satelitales. Desde entonces, surgieron diversas hipótesis para explicar su origen y comportamiento. La principal teoría señala que se trata de una masa flotante de vegetación, cuyo desplazamiento responde a la combinación de corrientes internas y acción del viento.
El Ojo presenta un diámetro aproximado de 118 metros. El círculo de tierra se mantiene rodeado por un canal de agua de contorno regular. Aunque el Delta del Paraná se caracteriza por corrientes constantes, los investigadores indican que ninguna corriente conocida explica por sí sola una rotación tan estable y continua.
Otras miradas científicas sostienen que el fenómeno se vincula con procesos ambientales propios de los humedales. Estas visiones apuntan a una formación poco frecuente, generada por el equilibrio entre el crecimiento de la vegetación acuática y la erosión natural. Sin embargo, esta explicación no logra aclarar del todo la precisión geométrica que la isla conserva desde hace años.
La forma casi perfecta también dio lugar a interpretaciones más especulativas. Algunas teorías mencionan anomalías geológicas o condiciones excepcionales del subsuelo. Estas hipótesis carecen de confirmación científica, pero alimentan el interés público alrededor de la isla.
Durante años, el acceso limitado al área hizo que El Ojo solo pudiera observarse desde el aire. Esta situación reforzó el misterio y amplificó su difusión a nivel internacional. La combinación de forma circular, movimiento constante y origen incierto mantiene el fenómeno bajo estudio.
En la actualidad, El Ojo figura como un punto de interés para investigadores, aventureros y curiosos. Mientras la ciencia continúa con nuevas observaciones, la isla sigue girando en silencio, sin revelar aún una explicación definitiva sobre su comportamiento.
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