Más de dos semanas después de los terribles accidentes ferroviarios en Adamuz (Córdoba) y Gelida (Barcelona) —que han provocado 47 muertos y más de 150 heridos—, el ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, ha comparecido por primera vez en el Congreso de los Diputados para explicar su responsabilidad política en la catástrofe. Varios días después de declarar en el Senado, el socialista ha acusado al Partido Popular en la Comisión de Transportes y Movilidad Sostenible de la Cámara Baja de llevar a cabo una «desinversión» en la red ferroviaria durante el Gobierno de Mariano Rajoy y ha lamentado que el cambio climático haya provocado las «mayores lluvias» en Cataluña en 76 años, provocando el accidente e incidencias en Cataluña. Puente ha aprovechado su declaración para explicar ambos accidentes por separado. En primer lugar, sobre el mayor siniestro en la historia de la alta velocidad española, el de Adamuz, el socialista ha confirmado que en el tramo donde descarriló el tren se sobrepasó «creces la media de pruebas que se realiza habitualmente en la red» y que «ningún otro tren de Renfe que pasó ese día por el lugar del accidente tiene vestigio alguno». Esta línea, según ha comentado, se le ha acometido «una renovación integral con una inversión global de 780 millones de euros». Sobre el accidente de Rodalies en Gelida del pasado 20 de enero, Puente ha culpado al cambio climático por provocar «una afectación a las infraestructuras con la que no valen los parámetros anteriores». El socialista ha advertido que las nuevas tendencias meteorológicas en España ponen «en jaque el paradigma con el que se concibieron las infraestructuras». «Las 4 provincias catalanas están en un 100% de saturación hídrica, el suelo no puede absorber más agua», ha lamentado. «Sólo por contextualizar, no fue hasta el 5 de abril del año pasado, hace solo nueve meses, que Cataluña estaba en sequía hidrológica desde hacía cuatro años», ha declarado, añadiendo que a día de hoy los niveles de los embalses catalanes están «en máximos». «Quiero destacar esto porque cuando hablamos de la incidencia del cambio climático, no sólo hablamos de eventos puntuales, también de cambios de patrones a medio plazos», ha sentenciado. Ese día, según ha achacado , se produjeron dos desprendimientos debido a la borrasca Harry. Uno de ellos, el de la autopista AP-7 —«cuya titularidad corresponde a la Dirección General de Carreteras»— provocó el accidente en Gelida que se cobró la vida del maquinista y dejó más de 35 heridos. Junts, representado por el diputado Isidre Gavin i Valls ha afeado la tesis del cambio climático y ha acusado al Ejecutivo de llevar a cabo un plan colonialista con la infraestructura ferroviaria que ha provocado incidencias en Rodalies. Para los neoconvergentes, culpar a las lluvias es «inadmisible» y es «motivo de dimisión» ya que era «evitable». La mala gestión y «desinversión» de los anteriores Ministerios de Transportes, principalmente los de Partido Popular, ha sido una de las principales causas que, según Puente, pudo provocar el accidente en Gelida. El portador de la cartera de Transportes ha afeado que, cuando llegó Rajoy al Palacio de la Moncloa, se dejó el Plan de Rodalies de Barcelona 2008-2015 —que preveía invertir 4.000 millones de euros— en un balance del 10% ejecutado. «Ya se hablaba de la flagrante desinversión del PP en los últimos años», ha achacado, afirmando que «una red ferroviaria no es una tetera» y que no se puede arreglar en dos días. El ministro ha aprovechado su comparecencia para recordar el Real Decreto-ley que el Consejo de Ministros aprobó la semana pasada para los afectados en los accidentes. Estas, que en conjunto ascienden los 20 millones de euros, no buscan «poner precio al dolor eso es imposible», tratan de garantizar «que ninguna víctima ni ninguna familia tenga que afrontar, además de una tragedia personal, una situación de angustia económica». ((En elaboración))