Erwen Masís, representante ante el BCIE, participó en actividad de Pueblo Soberano pese a exigencia de neutralidad; Banco niega incumplimiento
Erwen Masís, representante de Costa Rica ante el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), participó el domingo en la actividad organizada por el partido chavista Pueblo Soberano (PPSO) para esperar y celebrar los resultados electorales que culminaron con la victoria de la candidata oficialista Laura Fernández, pese a la obligación de neutralidad política que rige a los funcionarios del organismo internacional.
No obstante, el Banco alegó que no existen elementos para considerar que se haya producido un incumplimiento de sus normas.
Masís asistió el domingo 1.° de febrero a la actividad del PPSO realizada en el hotel Aurola, en San José, según constató un equipo periodístico de La Nación. El funcionario no solo estuvo presente en el acto abierto al público, sino que también participó en una actividad de acceso restringido, reservada para invitados del partido, para la cual se reservaron varios salones del hotel y con ingreso sujeto a verificación previa contra un listado.
Consultado por este medio, el funcionario declinó referirse al tema. Únicamente señaló que su presencia en la actividad fue en condición de observador y sostuvo que la prohibición de participación activa en asuntos políticos se circunscribe a la emisión de opiniones.
BCIE descarta incumplimiento
Ante preguntas remitidas por La Nación, el BCIE recordó que su Convenio Constitutivo prohíbe a los directores, funcionarios y empleados —con excepción de los gobernadores en sus respectivos países— tener participación activa en asuntos políticos. No obstante, el banco alegó que, con los elementos disponibles, no es posible afirmar que la conducta de Masís resulte incompatible con esa prohibición.
“Siendo que, tal como usted misma señala, el señor Masís asistió a la actividad en calidad de invitado (respecto de lo cual el Banco no dispone de medios para verificar de manera independiente), no resulta posible, con los elementos actualmente disponibles, arribar a una conclusión preliminar que permita afirmar, siquiera en apariencia, que la conducta del señor Masís es incompatible con lo dispuesto en el Convenio Constitutivo y en el ROA del BCIE”, argumentó.
¿Qué pueden hacer los funcionarios?
El BCIE indicó que el artículo 8-03, inciso a), de su Reglamento de la Administración y Organización, define como asuntos políticos el postularse para cargos de elección popular, asesorar a partidos políticos, otorgar patrocinios a partidos políticos y participar en actividades a efecto de incorporar o ganar partidarios para un partido político (proselitismo).
Igualmente, alegó que no existen elementos para calificar el evento como proselitista y sostuvo que, conforme a la normativa electoral costarricense, la etapa legal de proselitismo había concluido el 25 de enero de 2026, último día para que los partidos políticos pudieran celebrar reuniones o mítines en zonas públicas, según el calendario electoral.
“De los antecedentes que usted misma expone, no es posible concluir que la actividad descrita haya tenido carácter proselitista, orientada a incorporar o ganar partidarios para un partido político. Asimismo, debe considerarse que, conforme al marco normativo costarricense, la actividad proselitista del proceso electoral se encontraba legalmente cerrada desde el 25 de enero de 2026, lo que refuerza la inexistencia de elementos que permitan atribuir a dicha actividad tal carácter”, indicó el Banco.
Sobre la obligación de neutralidad política, el BCIE alegó que su personal puede tener interés en asuntos cívicos y políticos de sus respectivos países, siempre que se abstenga de participar en actividades partidarias de carácter proselitista o de emitir opiniones que puedan comprometer la reputación institucional. En ese sentido, sostuvo que la mera aceptación de una invitación a una actividad partidaria que preliminarmente no tenga naturaleza proselitista no contraviene sus disposiciones internas.
La entidad añadió que, a partir de los hechos narrados, no se desprende la existencia de una infracción que amerite sanción y señaló que, en el caso de los directores del Banco, la instancia competente para recibir denuncias y eventualmente iniciar investigaciones es la Contraloría del BCIE. Asimismo, sostuvo que Masís no tenía obligación de informar de previo a la administración del Banco sobre su asistencia a esta actividad.
Masís fue nombrado director del BCIE el 8 de noviembre del 2022 por el presidente Rodrigo Chaves Robles, tras la renuncia de Alberto Franco Mejía por diferencias de enfoque con el Gobierno. Para ese momento, el exdiputado ya tenía un vínculo laboral con el Banco, pues desde el 1.° de julio del 2022 se desempeñaba como asesor del entonces representante.
El 21 de enero del 2025, Masís solicitó su desvinculación del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC), al argumentar que su cargo le impedía mantener afiliación partidaria. Esa renuncia se produjo 30 meses después de su nombramiento como director, pese a que el requisito de neutralidad política aplica a todos los funcionarios del organismo internacional.