Poco a poco parece que Sara Carbonero (42 años) va recuperando la normalidad en su vida. La periodista no comenzó este 2026 de la mejor manera posible. A finales de diciembre, la comunicadora viajó a Lanzarote junto a su pareja , Jota Cabrera , y un grupo de amigos para despedir el año. Sin embargo tuvo que ser ingresada de urgencia por un fuerte dolor abdominal que derivó en una intervención quirúrgica de urgencia. Un episodio que generó una lógica preocupación, aunque su entorno se apresuró a aclarar que este revés no estaba relacionado con el cáncer de ovario que le fue diagnosticado en 2019. Tras pasar por quirófano, Sara permaneció varios días ingresada , incluyendo una estancia en la Unidad de Cuidados Intensivos como parte del protocolo médico. Once días después, el 13 de enero, recibió el alta y regresó a Madrid para continuar su recuperación en casa. Este 3 de febrero, la periodista ha cumplido 42 años y los ha celebrado rodeada de los suyos y en plena recuperación. Tras pasar el día lleno de emociones, Carbonero ha reflexionado sobre el paso del tiempo y todo lo que está viviendo con un texto publicado a través de su perfil en Instagram. «Creo que nunca me había sentido tan feliz por cumplir un año más ni con tantos motivos para dar las gracias», comienza diciendo junto a un carrusel de imágenes entre las que aparecen sus dos hijos celebrando el cumpleaños con ella. «Cerré el 2025 con una lista cortita de deseos pero la vida tenía otros planes. Ha sido duro. Todavía lo es aunque ya veo los rayitos de sol entre tanto nubarrón. Hace apenas un mes entre a un quirófano llena de incertidumbre y entonces habría firmado poder estar como estoy hoy», continúa diciendo. «Ya no duele. El miedo ha dado paso a la gratitud, a la serenidad y a la calma. Como dije en una ocasión, no me gusta romantizar los problemas de salud, ojalá nadie tuviese que pasar por ellos pero si hay algo positivo es darte cuenta de la cantidad de gente que te quiere y que se preocupa por ti. No sé cómo devolver tanto amor», agradece. «En primer lugar a mi familia y amigos, los que nunca te sueltan la mano, a mi hermana y a Jota, mi chico, que no se separaron de mí ni un minuto en los momentos más difíciles. A Íker y a mi madre por cuidar y proteger lo que más quiero cuando yo no podía. A todos los médicos, enfermeras y personal sanitario del hospital universitario Doctor José Molina Orosa de Lanzarote. A Nuria y a María por su vocación, su cariño y sus cuidados y mimos en las noches imposibles», enumera las personas que más le han ayudado durante este duro proceso. «Hoy cumplo un año más sabiendo perfectamente qué es lo esencial en la vida. Una vida tan frágil e imprevisible como bella. Hoy cumplo un año más llena de amor y de gratitud , de esperanza, de sueños intactos, de fuerza y esperanza. Porque al final, no podemos cambiar las cartas que nos tocan. Lo único que depende de nosotros es la actitud», se sincera. «Ha sido un día de celebrar lo sencillo, pero también lleno de sorpresas, de flores y tarta de chocolate. He comido sopa de cebolla en mi nuevo restaurante francés preferido y he paseado por el centro de Madrid. Para rematarlo unas risas con amigas y el ritual de soplar las velas con los niños. Hoy cumplo un año más lejos del ruido, sin tiempo para odiar, con el corazón lleno. Hoy un cumplo un año más con una nueva cicatriz que me recuerda que he superado otra piedra en el camino». Y termina la carta agradeciendo a sus seguidores las muestras de cariño: «Gracias por todas las felicitaciones , los buenos deseos y la energía que me llega y que lo cura todo. Muchas gracias de corazón».