Renfe retrasa la compra de 30 trenes de alta velocidad tras el accidente de Adamuz
Renfe ha metido en el congelador el plan para adquirir 30 nuevos trenes de alta velocidad. La operadora pública tenía previsto publicar este mes de febrero la licitación para adquirir el nuevo material rodante. Sin embargo, el accidente de Adamuz ha cambiado las prioridades de la compañía. "Es cierto que estaba previsto y que el accidente de Adamuz lo interrumpió", explican fuentes de la operadora.
Desde la compañía aseguran que ahora mismo están concentrados "en el restablecimiento del servicio y la atención a los familiares de las víctimas". No obstante, las mismas fuentes añaden que no creen que el lanzamiento de la compra se retrase mucho. "Está previsto que se retome la licitación aunque aún no hay fecha concreta", añaden.
A finales de noviembre, el ministro de Transportes, Óscar Puente, anunció que Renfe licitaría la compra de nuevos trenes de alta velocidad a comienzos de 2026 que permitan a la operadora reforzar su flota. Estas máquinas, o al menos una parte de ellas, deberán tener la capacidad de alcanzar los 350 Km/h a los que el ministro quiere que se desplacen en el corredor Madrid-Barcelona una vez que sea renovado con aerotraviesas, un componente que, según Puente, permitirá alcanzar tal velocidad porque reduce el efecto de absorción del balasto que produce la alta velocidad de los trenes con su aerodinámica. Estas traviesas, además, "nos va a permitir hacer un mantenimiento más fácil, más sencillo, más eficiente y más barato", según el ministro.
Uno de los objetivos que Renfe se marcará en la licitación es que los trenes se puedan incorporar en un breve plazo de tiempo a su flota. Para conocer de primera mano lo que los fabricantes pueden ofrecer, el ministro se ha reunido en Alemania e Italia con directivos de Siemens y de Hitachi, el fabricante del modelo Frecciarossa como el de Iryo que descarriló en Adamuz.
Puente también realizó una controvertida visita a las instalaciones del fabricante estatal chino CRRC, de la que tanto el ministro como el presidente de Renfe, Álvaro Fernández Heredia, volvieron entusiasmados. Su optimista valoración sobre los plazos de entrega y precios que ofrecen la compañía china chocan con el hecho de que la Comisión Europea ha abierto dos investigaciones antisubsidios contra CRRC por la sospecha de que el apoyo financiero estatal que recibe puede distorsionar la competencia en el mercado interior europeo. De hecho, Austria ha anunciado que va a proponer nuevas normas europeas para proteger a la industria ferroviaria frente a la competencia china después de que la operadora privada de este país Westbahn haya alquilado material rodante al fabricante chino y haya acusados a los fabricantes europeos de constituir un "oligopolio" que maneja largos plazos de entrega.