Guindilla a la dueña de una guardería por forzar a una niña a comer sujetándola del cuello y pegar a un niño con la mano de otro
La valentía de los empleados
Los propios trabajadores del centro fueron quienes grabaron las pruebas. En lugar de dimitir, decidieron permanecer en sus puestos para documentar el maltrato y proteger a los niños, permitiendo que la policía actuara con evidencias contundentes.
Medidas judiciales inmediatas
El centro ha sido clausurado y la dueña tiene prohibido cualquier contacto con menores. Mientras la investigación avanza por delitos de maltrato y vejaciones, las familias han sido citadas para visionar las imágenes, mientras que Educación ya ha garantizado la reubicación de los alumnos.