¿Sabemos desmaquillar correctamente nuestro rostro?
Una rutina de limpieza bien hecha empieza siempre desmaquillando las áreas más sensibles de la cara, como labios, párpados y el contorno de los ojos. Se trata de una piel más fina y delicada que requiere de productos específicos, como bifásicos (según el tipo de rostro) y agua micelar.