En tiempos duros, alternativas necesarias
MATANZAS.— En el consejo popular Pueblo Nuevo, de la ciudad de Matanzas, un pequeño colectivo desafía las dificultades y redirige su objeto social por nuevos derroteros. Pertenecientes a la empresa provincial de alimentos, la UEB Matanzas, dedicada a la producción de galletas como actividad fundamental, asume el reto de garantizar a la población croquetas y masas de pizzas, alimentos elaborados a base de yuca y harina. Y lo más determinante, no usan energía eléctrica ni diésel para lograr sus propósitosYosvany Rivero González, administrador de la fábrica de galletas, comenta que, en estos momentos, por la situación que enfrenta el país, reubicaron a 12 trabajadores en la producción de croquetas de yuca, con condimentos, sal y sazones en su proceso,
además de elaborar la torta de pizza.
La materia prima es traída del campo, contratada con el Ministerio de la Agricultura y una CCS, y la harina la entrega la empresa de alimentos, añade Rivero González.
Es un proceso manual completamente, sin ningún consumo energético, salvo carbón vegetal o leña para producir vapor en un horno, con el cual se lleva a cabo el proceso productivo de las pizzas.
Hasta ahora ha tenido buen impacto en la población, tanto en calidad, como en cantidad y precios, asegura Rivero González.
Dicha unidad está abierta desde las nueve de la mañana hasta las tres y media de la tarde, y en el mismo local de su fabricación se expende la masa de pizza a diez pesos y las croquetas a tres pesos por unidad.
Dilan Núñez Medina, jefe de brigada, precisa que las cantidades dependen de las masas, entre 400 y 450 croquetas diarias, todo de manera manual, aunque recuerda que no es lo mismo que con un molino eléctrico, que rinde más y brinda mejores condiciones de trabajo.
Nos golpea la madera, pero vamos sorteando esa dificultad, subraya Núñez Medina. Las masas de pizzas se venden al momento, siempre alrededor de las 700 unidades diarias, nos dice Noel Rivero Orozco, quien tiene a su cargo la tarea de sobar y darles la correa manualmente a la masa, al igual que realizar la brilla.
Después que se confeccionan todas, se enciende la leña en un horno, que antes fue eléctrico y estaba en desuso, y cada bandeja con moldes de pizza se introducen apenas entre 20 y 30 segundos, porque si no se queman, y enseguida se le oferta a la población.
Los precios son asequibles para la población, según reconoce Idelis Pellicer Samón y Oriselda Rodríguez Arias, encargadas de confeccionar las croquetas. Es una ayuda, dicen, y ningún producto ha tenido devolución por parte de los clientes, ni quejas, al contrario, han mostrado satisfacción.