La industria frena el crédito de una España bien posicionada en Europa, pero muy lejos del resto del mundo
La industria en España sigue siendo uno de los principales baches del riesgo crediticio de la nación. Al igual que ocurre en el resto de Europa, este sector encuentra muchas dificultades para volverse competitivo frente a otros países del mundo.
Esta situación ha sido expuesta este martes durante la presentación del Informe de Riesgo de Coface en París, donde han presentado el contexto general de este factor en todo el mundo.
Bruno Moura, portavoz de la compañía, ha señalado precisamente a la industria como el principal impedimento para que el riesgo alcance el mejor nivel posible debido, principalmente, "a los altos costes de la energía", aunque se rebaja en términos de mano de obra, pues el coste es más bajo que en otros territorios. En España, el precio de la mano de obra es de 27 euros por hora, mientras que en otros territorios como Alemania o Francia se encuentra entre los 46 y 48 euros por hora.
"España está bien posicionada respecto a Europa, pero no con el resto del mundo, entonces ahí es donde vemos un riesgo para sectores como los metales o la química, bastante difícil", ha concretado. Además, el territorio nacional, al igual que el resto del continente, "está siendo muy azotado por la competencia china y la competencia mundial, ya sabemos que a la industria europea le cuesta ser competitiva", explica Moura en conversación con LA RAZÓN.
Ahora bien, España se encuentra en uno de los niveles de riesgo crediticio más bajos de toda Europa gracias a "algunos sectores como el retail, porque el consumo de las familias está siendo muy dinámico últimamente".
También se debe hablar de la construcción, "donde vemos claramente una dinámica diferente, porque en España también estamos viendo precios que están subiendo muchísimo, pero que también muestran que hay mucha demanda". Esto se contrapone a lo que ocurre en Francia o Alemania, lugares donde apenas hay demanda debido a que los precios llevan al alza desde momentos previos a la pandemia.
"Por eso como que no tenemos una sincronía entre el mercado de la construcción en España y en el resto de Europa", afirma el portavoz, "porque España sufrió mucho de la burbuja que explotó, hubo muy poca construcción y muy poca demanda en ese momento y ahora, mientras otros están desacelerando, está creciendo".
El transporte en España también ha reducido su riesgo. Bruno Moura ha querido recalcar que esto se debe, exclusivamente, "al desarrollo de los aeropuertos y los servicios aéreos", y que poco tiene que ver con el sector ferroviario. Además, también destaca el transporte por carretera, especialmente el de mercancías mediante camiones, y el gran impacto que el turismo tiene en esta buena situación.
En términos generales, el Informe de Coface ha confirmado "una estabilización generalizada" de la economía mundial tras el desplome del año de la pandemia y el gran pico de crecimiento del año inmediatamente posterior.Mientras el precio de la energía se encuentra en descenso, los metales no paran de subir. Según el estudio, "esto afectará directamente a algunos sectores estratégicos como la tecnología o la defensa". Concretamente, estas son dos de las principales debilidades españolas, lo que dificulta aún más el problema.
"Está subiendo el estaño, el cobre y el aluminio, utilizados principalmente por las tecnológicas y en actividades relacionadas con la transición energética", explica Moura.