Mourinho, contra Vinicius: "¿Por qué hace el tonto en el córner?"
José Mourinho habló del insulto a Vinicius en el Benfica - Real Madrid de la Champions. Y cuando Mourinho habla después de una noche como la del Da Luz, lo que dice no siempre es lo que la gente quiere escuchar. Ni siquiera los más mourinhistas. El técnico portugués se plantó ante los micrófonos con la incomodidad visible de quien ha tenido que gestionar algo que desborda el análisis táctico y se adentra en un terreno mucho más espinoso. No esquivó nada. Pero se equivocó "He hablado con los dos", arrancó Mourinho. "Vinicius me dice una cosa y Prestianni, otra". Cuando pasó todo, cogió del brazo a Vini y estuvo hablando con él.
¿Insulto a Vinicius?
Nadie en el fútbol europeo puede ya fingir que Vinicius Júnior se lo inventa, que exagera, que busca protagonismo fuera del campo. El historial es demasiado largo y demasiado documentado. Y el jugador del Benfica se tapó la cara con la camiseta. Sin embargo Mourinho le señaló como responsable: "Vinicius, luego, marca un gol que sólo él o Mbappé pueden marcar. Después, tiene que irse a los hombros de sus compañeros y no meterse con 60.000 personas en este estadio. Es la única cosa que digo ¿Por qué hace el tonto en el córner?».
Y continúa inmediatamente: «Sucede… ¿En cuántos estadios ha pasado esto? Es un jugador de otro mundo, me encanta. Pero marcas un gol como este… pues sal en los hombros de tus compañeros. Se acabó el partido, ahí se acabó el partido…»
Vinicius reivindicativo
Es una pregunta que tiene respuesta, y Mourinho lo sabe. El brasileño lleva años siendo el objetivo de insultos que en cualquier otro contexto serían tratados como lo que son: delitos. Que ocurran en un estadio de fútbol no los convierte en otra cosa. Mourinho no lo ignoró. Lo nombró. Y al nombrarlo, dejó claro que no es ajeno a la dimensión de lo que está en juego cada vez que Vinicius señala al árbitro y el protocolo antirracismo se activa. Pero no fue valiente Mourinho para señalar al responsable. "No quiero ser rojo, pero tampoco puedo ser blanco y creerme solo a Vinicius", aseguró Mou. Tiene dos testimonios contradictorios y que ninguno de los dos, por sí solo, le parece suficiente para dictar sentencia.
El problema es que esa posición resulta más complicada de sostener cuando se aplica a un asunto como el racismo. Porque la duda, en este caso, no beneficia a ambas partes por igual. Tchouameni lo había dicho antes con una claridad demoledora: "Nos han dicho que el chico le dijo 'mono' con la camiseta tapando la boca. Luego él dice que no dijo nada, que dijo m..., pero da igual". Valverde también habló de lo que escucharon los compañeros que estaban cerca. Y Mbappé, sin necesidad de ningún micrófono, se acercó a Prestianni y le dijo lo que pensaba.
Mourinho mo es un técnico conocido por sus matices, ni por su tendencia a la equidistancia cuando hay un conflicto sobre la mesa. Su carrera entera está construida sobre la confrontación, sobre la trinchera, sobre el nosotros contra todos. Y sin embargo, esta noche, eligió, la equidistancia y repartir culpas.