El 40,1% de los nacimientos registrados en 2025 en España son de madres mayores de 35 años
Las últimas estadísticas del Instituto Nacional de Estadística (INE) sobre los nacimientos en España durante 2025 revelan que la peligrosa tendencia a retrasar la edad de maternidad sigue creciendo. En total se han contabilizado el nacimiento de 321.164 niños en todo el año pasado, registrando el primer repunte de nacimientos en los últimos 10 años a pesar de que sea la tercera peor cifra desde que se inició la serie histórica del INE en 1941. Esto supone una caída del 23,5% en los nacimientos en la última década.
Sin embargo, el dato más preocupante es el aumento de la edad media a la que las mujeres tienen hijos ya que, como alerta el equipo de Instituto Bernabeu, el 40,07% de los nacimientos registrados son de madres que superan los 35 años, una edad marcada como el límite de la fertilidad, ya que a partir de ahí las posibilidades de concebir disminuyen significativamente para la mujer. En el otro lado de la balanza, los nacimientos de madres menores de 30 años tan solo representan el 26,8% del total.
"El retraso de la maternidad es uno de los principales desencadenantes de la caída de la natalidad debido a que la edad es uno de los principales obstáculos para lograr el embarazo. Con 30 años la mujer tiene la mitad de probabilidad de ser madre que a los 20-24 años. Y después de los 35 años disminuye considerablemente", recalca la doctora Verónica Legidos, ginecóloga y coordinadora médica de Instituto Bernabeu en Elche.
Analizando por edades, ya se producen más partos de madres de 40 años o más (el 10,4% del total), como de mujeres menores de 25 años (un 9,4%). Hace una década las madres de más de 40 años representaban únicamente un 7,8% de la totalidad. Otro dato de relevancia es que la tasa de fecundidad en España se sitúa en 1,10 hijos por mujer, una de las más bajas de la UE y lejos del nivel necesario para garantizar la tasa de reemplazo generacional (2,1).
Este contexto deriva en que cada vez haya más parejas españolas que tienen problemas para tener hijos en España (cerca del 20%) y que las clínicas de fertilidad asistida atiendan un mayor volumen de casos. Actualmente 1 de cada 6 niños en el mundo nace mediante reproducción asistida y, en mujeres que superan los 41 años, el 50% de nacimientos es por donación de óvulos. La media de edad de las pacientes que acuden a las clínicas de Instituto Bernabeu ha ido creciendo en los últimos 40 años y ahora es de 39,6 años. Si tenemos en cuenta aquellas que necesitan recurrir a la ovodonación, la edad supera los 42,2.
Sin embargo, en esta crisis de natalidad también influye que tanto la calidad como la concentración de esperma se han reducido drásticamente en un 51% a nivel mundial. El ritmo de descenso es enorme: desde 1973 la concentración de esperma ha disminuido a un ritmo anual de 1,16% y, con el cambio de siglo, a una velocidad de 2,64%.
De acuerdo con los rangos de la OMS, se considera un hombre subfértil a una concentración de espermatozoides inferior a 40 millones por mililitro e infértil cuando está por debajo de 15 millones por mililitro. La media obtenida en las muestras recogidas por Instituto Bernabeu muestra una concentración de 33,5 millones de espermatozoides por mililitro.
Doctora Verónica Legidos, ginecóloga y coordinadora médica de Instituto Bernabeu en Elche: “Desde el punto de vista biológico, la edad materna sigue siendo el determinante más relevante en la capacidad reproductiva femenina. A partir de los 30 años observamos un descenso progresivo tanto en la calidad como en la cantidad de óvulos, siendo este descenso de la reserva ovárica exponencial a partir de los 35 años, lo que impacta directamente en las tasas de embarazo, en las tasas de aborto y en el aumento del riesgo de complicaciones obstétricas”.
“La normalización de la maternidad tardía puede generar una falsa sensación de seguridad, porque cada vez hay mayor proporción de mujeres que retrasan su maternidad debido a factores sociales, laborales o económicos. Hemos de tener en cuenta que las menstruaciones regulares no siempre son sinónimo de buena fertilidad”.
“Aunque las técnicas de reproducción asistida han avanzado notablemente y los resultados clínicos son considerablemente mejores que hace 10 años, no pueden revertir completamente el envejecimiento natural del ovárico. La medicina reproductiva puede ayudar en la gran mayoría de casos mediante las diversas técnicas existentes, pero en la actualidad no podemos revertir los efectos del reloj biológico ovárico.
“Debemos actuar con previsión ya que hoy en día existe la opción de vitrificar (congelar) óvulos. Se trata de una técnica segura y fácil con la que se congelan óvulos en edades más jóvenes para mantenerlos hasta el momento en que puedan requerirse por la paciente en edades más tardías, si no logra su embarazo natural. De esta manera las probabilidades de éxito serán más elevadas, ya que depende fundamentalmente de la edad a la que se vitrificaron los óvulos”.
“Hemos observado un incremento sostenido de pacientes que acuden tras varios años intentando concebir sin éxito. Nuestra recomendación es consultar a los especialistas si tras 12 meses no se consigue gestación si la mujer es menor de 38 años y tras 6 meses de búsqueda si la mujer supera los 38 años”.
“Según mi experiencia personal en consulta, estamos observando un volumen mayor de casos, especialmente de mujeres en edades avanzadas desde el punto de vista reproductivo (mayores de 38 años). En determinadas franjas de edad, especialmente por encima de los 44 años, la donación de ovocitos se convierte en la alternativa con mejores tasas de éxito y, en algunos casos, se debe recurrir a esta técnica en edades más precoces”. Nuestro equipo médico siempre tratará de buscar la opción más personalizada, desde un enfoque integral de la mujer o de la pareja, para llegar a conseguir nuestro objetivo común principal: un embarazo sano”.
“Creemos fundamental incorporar educación reproductiva en etapas tempranas. Conocer cómo evoluciona la fertilidad a lo largo de la vida, ya que los ovarios tienen un tiempo “limitado” de funcionamiento óptimo. Esto permitiría tomar decisiones más conscientes y planificadas, intentando evitar el retraso en el inicio de la búsqueda de embarazo más allá de los 35 años o en caso contrario, recurrir a la opción de la preservación de la fertilidad, mediante la técnica de vitrificación de óvulos, a edades jóvenes con el fin de poderlos fecundar a posteriori, en edades más avanzadas, con mejores tasas de embarazo evolutivo”.
“La doctora pone el foco en los efectos a medio y largo plazo de una fecundidad que está muy por debajo del nivel necesario para el relevo generacional. La tasa de reemplazo histórica es de 2,1 hijos por mujer, pero España se encuentra actualmente en cifras cercanas a 1,12 hijos por mujer, según los últimos datos oficiales, lo que evidencia un desfase que compromete la estructura demográfica. Esta brecha entre lo que sería sostenible demográficamente y la realidad de la fertilidad supone una amenaza para la pirámide poblacional, con menos jóvenes que puedan sustentar sistemas de salud, pensiones y el propio mercado laboral en las próximas décadas”.
“Desde la medicina reproductiva en Instituto Bernabeu podemos ayudar a mujeres y parejas a cumplir su deseo de tener hijos cuando se encuentran en una situación de infertilidad, abortos de repetición, enfermedades genéticas hereditarias y también en pacientes mujeres que desean realizar el tratamiento sin pareja o casos de parejas de mujeres que desean tener descendencia”.