El pueblo medieval de Barcelona con un casco histórico amurallado donde nació Pep Guardiola
El mar forma parte de la esencia de Barcelona, pero además del cálido ambiente de las villas marineras, en el interior de esta provincia también encontramos destinos muy especiales que nos resultan perfectos para pasar un tiempo alejados del ruido y la masificación. Nos olvidamos por unos momentos de las turísticas Sitges o Cadaqués y ponemos la mirada en Santpedor (Sampedor), una pequeña joya rural de la comarca del Bages con casas de piedra, callejones medievales y edificios históricos donde nació y pasó sus primeros años el exfutbolista y entrenador Pep Guardiola.
En ruta por las calles que vieron crecer a Guardiola
Aunque sobran los motivos para visitar la villa medieval de Santpedor, no se nos escapa que más de uno se acerca hasta aquí atraído por la curiosidad de ver dónde nació y pasó su infancia Pep Guardiola. De hecho, la antigua casa de sus padres, situada en la Plaza de la Generalitat (o Plaza dels Ases) se ha convertido para muchos en un punto de partida para emprender una ruta por las calles medievales de Santpedor.
Su cercanía con Barcelona (a tan solo una hora en coche), el encanto de sus callejuelas y su generoso patrimonio (a lo que hay que añadir un entorno natural fascinante) convierten a este destino en una opción muy completa para una escapada de uno o dos días.
Uno de los pueblos más bonitos de Cataluña
Nos adentramos en el casco antiguo, declarado Bien Cultural de Interés Nacional, donde se mantienen intactos los rasgos medievales como se puede apreciar tanto en los restos de las antiguas murallas como en los portales. Es alrededor de la Plaza Grande y la Plaza de la Iglesia donde localizarás el Barrio Antiguo, que junto al Eixample, conforma el núcleo urbano. De origen medieval, este pintoresco barrio está formado por un entramado de calles empedradas, estrechas y cortas, que históricamente se aglutinaban dentro de las murallas.
Durante el recorrido irás encontrando también numerosos monumentos que atraparán tu atención con su gran riqueza arquitectónica, ventanas románicas y góticas, arcos, balcones barrocos y fachadas medievales. Todo un despliegue de arte que hace que este pueblo esté considerado como uno de los más bellos de Cataluña.
Santpedor monumental y gastronómica
Y sí, pronto te darás cuenta que monumentalidad de Santpedor es imposible que pase desapercibida. Entre los edificios más destacados está el Antiguo Ayuntamiento, del siglo XVIII, pero también la iglesia de Sant Pere d´Or, que destaca por su portada románica.
En la Plaça Gran, ya fuera del barrio antiguo y elevada sobre un montículo, se alza la iglesia de Sant Francesc, con fachada rectangular y pocas ventanas, fue construida hace casi 700 años. Forma parte del conjunto del Convento de Sant Francesc, reconvertido en auditorio. Pero donde mejor está representado el pasado medieval de la villa es en los restos de la muralla que en el siglo XIV rodeaba el pueblo. Construida por el rey Pedro III, en origen contaba con seis portales, de los que se mantienen tres: el portal de Berga, el de les Verges y el de Sant Francesc.
Y después de tanto paseo y visitas culturales toca hacer una parada para conocer la gastronomía de Santpedor, empezando con un plato de cabra estofada con berenjena, muy típico y del que posiblemente no habrás oído hablar. Puedes acompañarlo de la tradicional escalivada, una ensalada que se sirve templada o fría, con verduras asadas. Es uno de los platos más reconocibles de Cataluña.
Los planes siguen en los alrededores
A tan solo medio kilómetro de Santpedor se encuentran los humedales de la Bòbila, un espacio natural situado en el lugar que ocupaba una antigua fábrica de ladrillos. Este espacio natural protegido no solo es perfecto para realizar relajados paseos y respirar aire puro, también cuenta con pasarelas de madera donde contemplar tranquilamente las distintas aves acuáticas que han ocupado este lugar.