La Fiscalía no se ha puesto en contacto con la denunciante del ex DAO ni con su abogado
La Fiscalía no se ha puesto en contacto con la víctima que denuncia por violación al ex director adjunto operativo (DAO) de la Policía José Ángel González ni con su abogado. Así lo asegura a LA RAZÓN el abogado de la agente, Jorge Piedrafita, con quien finalmente sí contactó el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska después de que lo hiciera en primer lugar la titular de Igualdad, Ana Redondo.
«La Fiscalía no se ha puesto en contacto con la víctima ni conmigo», explica el letrado, quien está expectante sobre la actuación del Ministerio Público en el procedimiento abierto en el Juzgado número 8 de Violencia sobre la Mujer de Madrid. Piedrafita, que ejerce la acusación popular en la causa contra el exlíder de Más Madrid Íñigo Errejón por una supuesta agresión sexual a la actriz Elisa Mouliaá, asegura al respecto: «Solo espero que no se comporte como en el “caso Errejón”» –la Fiscalía pidió el archivo de la causa el pasado diciembre al considerar que los indicios de esa supuesta agresión sexual eran insuficientes, y reclama la absolución del político porque entiende que la relación entre ambos fue consentida–.
«Después del “caso Errejón” me espero cualquier cosa», afirma la defensa de la agente que ha denunciado al ex jefe operativo de la Policía Nacional.
Descarta pedir una orden de alejamiento
El abogado oscense está a la espera del posicionamiento de la Fiscalía en la vista del próximo 17 de marzo –cuando González debe comparecer en el juzgado como investigado el mismo día en que el instructor escuchará la versión de la víctima–. Porque según adelanta a este diario, no tiene previsto pedir una orden de alejamiento que impida acercarse al ex DAO a la agente denunciante. «De momento no, a ver qué dicen el juez y la Fiscalía», señala al respecto.
«Ahora tiene escolta policial las 24 horas. No tengo mucho fundamento jurídico para pedir la medida cautelar en estas circunstancias», admite. A la espera de lo que pueda plantear el representante del Ministerio Público, Piedrafita expone que la adopción de la iniciativa le parece «improbable». «Mis cautelares ya me las ha otorgado el ministro del Interior al acordar la escolta», apunta.
También descarta en estos momentos una petición de prisión provisional para el ex DAO, quien según pone de relieve «no tiene antecedentes ni riesgo de fuga y tiene arraigo en nuestro país», lo que desdibuja un posible riesgo de fuga.
El audio, clave en la dimisión
Piedrafita ya ha puesto a disposición del juzgado tres audios –uno de ellos recoge, según su testimonio, el momento de la agresión en la vivienda oficial del entonces alto cargo de la Policía– y el tráfico de llamadas del ex DAO a su clienta con posterioridad al pasado 23 de abril, cuando se produjeron los hechos. Además, ha facilitado al juzgado diversos informes médicos, aunque tiene pendiente de aportar –explica– el que le realizaron en el punto violeta de Rivas cuando acudió a denunciar lo sucedido.
Respecto a ese audio de 40 minutos de duración, que considera la prueba clave para demostrar la supuesta agresión sexual, «aunque no la única», el letrado asegura que en la grabación realizada por la víctima se puede escuchar cómo el DAO le comenta ese 23 de abril en su domicilio «a ver cuándo hacemos el amor, que te estoy suplicando mucho». Y, según afirma, se escucha a la agente «decirle que no hasta en tres ocasiones». Se trata, subraya, de una «negativa reiterada».
«Primero lo intenta por las buenas», asegura la defensa de la denunciante, luego se habrían producido unos tocamientos y, por último, se habría consumado la agresión sexual en contra de su voluntad. Sin embargo, fuentes próximas al ex DAO rechazan esta versión y aseguran que esa relación fue en todo momento consentida, por lo que no existe actuación delictiva.
Para Piedrafita, el hecho de que González tuviera conocimiento el pasado martes de la existencia de esa grabación fue determinante para que diera el paso de renunciar a su cargo. «Hasta el martes (cuando se admitió a trámite la querella contra el ex DAO por agresión sexual) no sabía que existía. Cuando se entera se precipita su renuncia», afirma. «Él sabe lo que ha hecho», apostilla.
La defensa de la funcionaria también ha puesto en manos del instructor dos audios posteriores al 23 de abril que, destaca, acreditan el acoso posterior a la víctima para que no denuncie, un acoso que no solo atribuye al exmando de la Policía, sino también a quien fuese su «mano derecha», el comisario Óscar San Juan (quien ya ha sido cesado por Interior), quien según su versión intimidó a la mujer e incluso intentó supuestamente comprar su silencio ofreciéndole «el destino que quisiera» para enterrar el asunto.
Dos nuevas denuncias
Piedrafita ha pedido al juzgado que cite a declarar a San Juan, pero ha dejado en manos del instructor si en calidad de testigo o de investigado a la luz de los hechos narrados en la denuncia.
Con el letrado se han puesto en contacto ya otras dos agentes para denunciar supuestas agresiones sexuales en el seno de la Policía, «pero no contra esta persona, sino contra comisarios de la cúpula nombrados por el DAO». En ambos casos –que todavía no han sido judicializados–, explica el abogado, las dos mujeres mantienen que «la estrategia interna fue la misma» y que, tras denunciar los hechos por los canales internos del Cuerpo, se puso en conocimiento de los supuestos agresores y quedaron «señaladas». «Lo tengo hasta por escrito», afirma Piedrafita respecto a la versión de esas dos agentes.
Tal y como informó este diario, la agente que atribuye al ex DAO una agresión sexual temió por su seguridad tras decidirse a denunciar los hechos. Hasta el punto de que trasladó a su letrado su angustia por su situación personal. «Prométeme que si me pasa algo vas a llegar hasta el final y se va a saber la verdad», afirma el letrado que le dijo la agente, mucho «más tranquila» desde que Interior le ha asignado escolta 24 horas al día.
«Estaba hundida y totalmente asustada, porque se filtró su identidad personal y temía que también se conociese la dirección de su domicilio», dijo su abogado.