Guardia Civil: el Tribunal Militar absuelve a María Serrano tras años bajo sospecha en el Seprona
La Guardia Civil ha visto cómo el Tribunal Militar absuelve de forma definitiva a la brigada María Serrano Velázquez, investigada por un presunto delito de denuncia falsa tras señalar supuestas irregularidades internas en el Seprona de Sevilla. La sentencia es firme y ya no cabe recurso.
Una causa iniciada en 2013 dentro de la Guardia Civil
El origen del procedimiento se remonta a 2013. En aquel momento, María Serrano, destinada en el Servicio de Protección de la Naturaleza en la Comandancia de Sevilla, trasladó a sus superiores la existencia de presuntas irregularidades en actuaciones relacionadas con el comercio ilegal de productos pesqueros inmaduros en Mercasevilla y con la actividad de empresas dedicadas al reciclaje de aceites vegetales.
Según su versión, detectó posibles prácticas contrarias a la legalidad y las puso en conocimiento de la cadena de mando, en cumplimiento de sus funciones como agente de la Guardia Civil. Aquellas diligencias internas no derivaron en condenas penales y los procedimientos terminaron archivados por prescripción.
La denuncia del general y el giro del procedimiento
La situación dio un vuelco cuando el entonces jefe de la Comandancia sevillana, el general Fernando Mora Moret, presentó una denuncia contra la propia brigada. Consideraba que las acusaciones formuladas por Serrano carecían de fundamento y podían constituir un delito de denuncia falsa en el ámbito del Código Penal Militar.
La causa avanzó en la jurisdicción castrense, lo que situó el foco sobre la aplicación de la justicia militar a miembros de la Guardia Civil por hechos vinculados a funciones policiales ordinarias. La vista oral se celebró los días 15 y 16 de diciembre, tras varios aplazamientos.
El Tribunal Militar descarta delito y la Guardia Civil cierra el proceso
Durante la tramitación de la causa, la Fiscalía Militar retiró su petición de pena de prisión al no apreciar la existencia de delito. Sin embargo, la acusación particular mantuvo la solicitud de condena.
Finalmente, el Tribunal Militar ha optado por la absolución de María Serrano, descartando que sus denuncias constituyeran una actuación delictiva. El denunciante renunció a presentar recurso, por lo que la sentencia es firme.
Repercusiones profesionales y debate jurídico
A lo largo de estos años, la brigada sostuvo que su procesamiento fue consecuencia directa de haber comunicado posibles irregularidades internas en la Guardia Civil. En distintas comparecencias públicas denunció haber sufrido expedientes disciplinarios, cambios de destino y la pérdida de su especialidad en el Seprona.
El caso ha reactivado el debate sobre los límites de la jurisdicción militar. La normativa que regula el funcionamiento de la Guardia Civil y su encaje en la estructura del Estado puede consultarse en la página oficial del Ministerio del Interior sobre la Guardia Civil, donde se detallan sus competencias y régimen jurídico.
Asociaciones profesionales han cuestionado que procedimientos relacionados con funciones policiales ordinarias se sustancien en tribunales militares, reclamando mayores garantías para los agentes que comuniquen posibles irregularidades internas.
Claves del caso dentro de la Guardia Civil
- Inicio de las denuncias internas: 2013.
- Ámbito afectado: actuaciones del Seprona en Sevilla.
- Investigación original: control de productos pesqueros inmaduros y reciclaje de aceites.
- Procedimiento penal inicial: archivado por prescripción.
- Denuncia posterior: presunto delito de denuncia falsa en jurisdicción militar.
- Resultado final: absolución firme dictada por el Tribunal Militar.
Impacto institucional
La resolución supone el cierre judicial de un proceso prolongado que ha marcado la carrera de la brigada durante más de una década. También introduce un precedente relevante en el seno de la Guardia Civil respecto a la protección de quienes comunican hechos que consideran irregulares.
Con esta decisión del Tribunal Militar, la Guardia Civil da por concluido un episodio que ha generado debate interno y externo sobre transparencia, disciplina y garantías jurídicas. La absolución de María Serrano reconfigura un caso que durante años proyectó incertidumbre sobre el funcionamiento del Seprona en Sevilla y sobre los límites de la jurisdicción militar en el ámbito policial.