Solo el 54% de las mujeres considera que tiene posibilidades reales de promoción en su empresa
Las mujeres españolas confían en su talento y en su capacidad para adaptarse a los cambios tecnológicos, incluida la inteligencia artificial, pero siguen avanzando en un mercado laboral más exigente y desigual que el de sus compañeros varones. Así lo revela el último Barómetro del Talento de ManpowerGroup correspondiente al primer semestre de 2026, publicado en vísperas del Día Internacional de la Mujer. Los datos dibujan un escenario preocupante: más estrés diario, mayor riesgo de burnout y menos oportunidades reales de promoción y desarrollo profesional. Y, además, la brecha de género en España es más profunda que la media global, lo que apunta a desequilibrios estructurales todavía no resueltos. Solo el 27% de las mujeres afirma vivir su jornada laboral con bajo nivel de estrés, frente al 41% de los hombres. En el extremo opuesto, el 62% de las profesionales españolas sufre altos niveles de estrés diario, diez puntos más que sus compañeros. Esta presión constante tiene consecuencias claras: siete de cada diez mujeres (71%) declaran haber experimentado recientemente agotamiento profesional, una cifra superior también a la masculina. El estrés no es el único indicador que evidencia la desigualdad. El Barómetro analiza tres grandes pilares —bienestar, confianza y satisfacción laboral— y en los tres las mujeres salen peor paradas. El índice de bienestar se sitúa en el 62% entre ellas, frente al 70% de los hombres. En confianza, la distancia se repite (71% frente a 78%), y en satisfacción laboral solo el 58% de las mujeres se declara satisfecha con su situación profesional, seis puntos menos que los hombres. A esta realidad se suma una menor percepción de apoyo a la conciliación. En España, únicamente el 63% de las mujeres considera que su empresa facilita un equilibrio adecuado entre vida personal y profesional, diez puntos por debajo del dato masculino. Paradójicamente, la desigualdad no se explica por falta de preparación ni de ambición. El 89% de las profesionales asegura tener las habilidades y la experiencia necesarias para desempeñar su trabajo, y el 69% se siente cómoda utilizando tecnologías avanzadas y herramientas de inteligencia artificial. También destaca su fuerte sentido del propósito: el 83% afirma que su trabajo tiene un significado especial. La brecha aparece cuando se habla de futuro. Solo el 54% de las mujeres cree tener oportunidades reales de promoción dentro de su organización, y apenas el 71% considera que dispone de suficientes opciones de desarrollo profesional. Es decir, confían en sí mismas, pero no en que las empresas les ofrezcan las mismas oportunidades que a los hombres. "Los datos son claros: el talento femenino no necesita más preparación, necesita más oportunidades", señala Vicenç Álvaro, director de Marketing y responsable de Estrategia de Candidato de ManpowerGroup España. "Si queremos cerrar la brecha en bienestar, confianza y desarrollo, las organizaciones deben eliminar barreras estructurales y crear entornos verdaderamente inclusivos". El Barómetro del Talento lanza así un mensaje inequívoco: las mujeres españolas cuentan con las competencias y la determinación que exige el nuevo mercado laboral, pero siguen afrontando mayores cargas emocionales y un techo invisible que limita su progreso. La desigualdad ya no está en el talento, sino en las condiciones. Superarla exige acelerar políticas de conciliación, transparencia y desarrollo profesional que conviertan ese potencial en oportunidades reales.