Abascal cree que "no es responsable" abrir el debate del regreso del Rey Juan Carlos I: "Es lo que quiere Pedro Sánchez"
Santiago Abascal ha rechazado este viernes entrar en el debate sobre un posible regreso a España del Rey Juan Carlos I y ha asegurado que abrir ahora esa discusión “no es responsable”.
El líder de Vox hizo estas declaraciones desde Tordesillas, donde atendió a los medios en plena tormenta interna dentro de su partido. Según afirmó, el Gobierno estaría interesado en reactivar deliberadamente este asunto para desviar la atención de otros temas de actualidad política.
El debate sobre el retorno del rey emérito ha resurgido en los últimos días tras nuevas informaciones sobre sus estancias en Abu Dabi y las especulaciones sobre un eventual regreso estable a España.
Abascal, sin embargo, considera que el Ejecutivo está utilizando este asunto como cortina de humo. “Es lo que quiere Pedro Sánchez”, afirmó. “Pretende que hablemos de cualquier cosa menos de lo que de verdad importa a los españoles”.
El presidente de Vox insistió en que su prioridad es la oposición frontal al Gobierno. “Estamos en mitad de una batalla terrible contra un Gobierno criminal, corrupto y enemigo de los intereses de España”, aseguró.
A su juicio, se trata de una confrontación “que todavía no está ganada” y frente a un Ejecutivo que “puede cometer auténticas fechorías como las que ya ha cometido hasta la fecha”.
Abascal acusa al Gobierno de usar el debate sobre el rey emérito como distracción
Las declaraciones se produjeron en un contexto marcado por tensiones internas dentro de Vox, que han reabierto el debate sobre la cohesión del partido y el papel de su dirección nacional.
Una de las crisis más visibles es la que afecta a Murcia, donde la ruptura del grupo parlamentario y las acusaciones cruzadas entre diputados y la dirección nacional han generado un fuerte desgaste.
A ello se suma la situación de Javier Ortega Smith, cuya relación con la cúpula se ha deteriorado notablemente y que se ha convertido en otro foco de fricción interna.
Pese a las preguntas insistentes de los periodistas, Abascal evitó pronunciarse sobre estas tensiones y reiteró que no permitirá que nada desvíe su atención. “No voy a distraerme ni con traiciones ni con campañas orquestadas”, afirmó, acusando a PP y PSOE de promover ataques coordinados contra él. “No hay absolutamente nada que me vaya a distraer de mi principal misión, que es lograr que el aprendiz de tirano abandone el poder. Nada”, añadió.
El líder de Vox concluyó asegurando que seguirá centrado en su agenda nacional y que no participará en debates que, según él, solo buscan “alimentar el ruido político”.