Qué es el dukkah, el condimento en tendencia que promete elevar tus platos al siguiente nivel y mejorar tu salud
Es bien sabido que las culturas árabes aderezan sus comidas con una gran variedad de especias, potenciando el sabor de los alimentos y dándoles un aroma único. Estos condimentos, además de mejorar las recetas, aportan diferentes beneficios para la salud, conquistando las cocinas de aquellos a los que les gusta innovar y experimentar. Por ello, el último aderezo en ganarse el corazón de los amantes de la comida es el dukkah egipcio.
El dukkah es un alimento común en los países de Oriente Medio, donde suele añadirse a recetas, salsas e, incluso, al pan de pita. Su nombre, en árabe, se puede traducir como "moler" y se debe a que es una mezcla de semillas, frutos secos, especias y hierbas aromáticas machacadas. Esta combinación aporta una textura crujiente y especiada a las comidas, intensificando su sabor y aportando un gran valor nutricional.
¿Qué beneficios tiene el dukkah para la salud?
Este aderezo se ha convertido en una receta viral en las redes sociales debido a que es una opción nutritiva para mejorar el sabor de los platos. Sus beneficios son bastante amplios debido a la presencia de proteínas y grasas saludables procedentes de sus dos ingredientes principales: almendras y avellanas.
Estos populares frutos secos contienen fibra, proteínas, vitamina E y magnesio, lo que contribuye a reducir el colesterol LDL, perjudicial para la salud cardiovascular, y a regular los niveles de azúcar en sangre. Asimismo, son capaces de ayudar a la eliminación de toxinas, controlar la subida de peso y reducir la posibilidad de sufrir estreñimiento.
¿Cómo preparar el dukkah egipcio y en qué recetas se puede añadir?
A pesar de que la receta puede variar dependiendo del país en el que se consuma, los ingredientes más comunes para realizarlo son: almendras, avellanas, semillas de sésamo, comino, hinojo, pimienta negra, cilantro y un poco de sal. Asimismo, hay a quien le gusta añadir un puñado de pistachos pelados para aportar un toque suave y dulce a las comidas.
Para elaborarlo hay que mezclar los frutos secos y las semillas de comino, hinojo y sésamo, en una sartén y tostarlas uniformemente hasta que todo quede en un tono dorado. Durante este proceso, es común que las semillas suelten aceites que aportarán un agradable toque aromático. Una vez tostadas, es importante dejar la mezcla enfriar para evitar que se peguen durante el siguiente paso.
Cuando ya se encuentren en una temperatura templada o fría, es necesario comenzar con el proceso de triturado. Este se puede realizar con una picadora, un mortero o, incluso, un robot de cocina. Asegurándose de añadir la cantidad deseada de sal y pimienta. En este paso también se puede incluir cayena para aportar un toque picante.
El resultado, una mezcla de textura arenosa y lista para añadir en una infinidad de recetas como ensaladas, yogures, hummus o, incluso, carnes y pescados. Una idea interesante para utilizar este es como rebozado para carne de pollo, siendo una optativa bastante más saludable al típico pollo empanado y otorgándole un sabor único.