Rebeca: 30 años "duros de pelar" y de empoderamiento primigenio
Se cumplen 30 años de que la cantante Rebeca lanzase al mercado el éxito del eurodance 'Duro de pelar'. Un hito musical que la artista ha analizado en una entrevista con EFE y también con motivo de su nuevo 'remix' (que se publicará el próximo 6 de marzo): "Es un himno de empoderamiento" que "se adelantó" a su tiempo.
"Echando la vista atrás veo que es verdad, que fuimos unos adelantados casi sin darnos cuenta. Rebeca significaba una chica empoderada que elige no quedarse en casa por mal de amores o por un desengaño", cuenta la cantante desde el sofá de su casa en Barcelona acompañada de su perrito Kenzo.
Preocupada por el aumento de la violencia a las chicas en redes sociales y las nuevas formas de machismo y control a través del móvil, Rebeca apunta que su tema sigue estando ahí para "seguir acompañando a las mujeres que en algún momento se puedan sentir identificadas". "Para soltarse el pelo, romper cadenas, y amar y ser amadas de forma libre", reivindica.
Rebeca reconoce que, a sus dieciocho años, al principio no sabía qué pensar del título del tema, tras el que se encontraban los hermanos Ten, que en 1996 creyeron junto a Max Music en la cantante para dar forma al tema que se convertiría en un todo un himno millennial.
"Pero es que la canción me ha encantado desde el principio. Es un tema muy alegre y nunca podía haber imaginado que seguiría conmigo treinta años después", reconoce.
Un nuevo remix "más cañero"
Para celebrar la efeméride, Rebeca lanzará un remix "aún más cañero". "Para mí es como de 'after' de las 8 de la mañana", explica entre risas la cantante, a quien ha producido la nueva versión Sofía Cristo y Dani Bpm.
"Yo lo veo muy rápido, lo veo muy rápido, pero claro, no es solo para quien ya me conoce sino también para las nuevas generaciones", admite emocionada por dar una nueva pátina a su tema más reconocible.
Aunque muchos consideren 'Duro de pelar' y al género eurodance un trocito de la banda sonora de su vida, la cantante reconoce que no fue nada fácil abrirse paso y conseguir hitos como ser número uno de los 40 Principales.
Muy querida por el público
"A mí el reconocimiento me lo ha acabado dando la gente", confiesa la artista, que recuerda que en los 90 tanto ella como otros intérpretes como OBK o Viceversa, estuvieron "muy maltratados por la industria y las grandes discográficas".
Rebeca sigue subida a los escenarios y su agenda, explica, está llena de actuaciones, tanto en festivales y conciertos de 'remember' de los 90 y los 2000 como en fiestas del orgullo LGTBIQ+.
"Nunca pierdo la ilusión. Cuando estoy en festivales y salgo a cantar la gente se vuelve loca y me dice que la canto como si fuera el primer día. La verdad es que tengo mucha energía y soy una persona muy sana", cuenta la cantante, que sigue luciendo la misma melena rubia y las cazadoras de piel icónicas de sus primeros álbumes.
"Entonces se llevaban las baladistas"
La artista echa la vista atrás y se siente "agradecida" de que confiaran 'Duro de pelar' en ella a pesar de que lo que entonces estaba de moda "eran las chicas baladistas, como Laura Pausini".
La catalana vivió también un momento de la industria musical en transformación, con la irrupción de los artistas de Operación Triunfo en el mercado, primero, y el fin de la edad de oro de las discográficas, después.
"Fui disco de platino y gané dinero, aunque está claro que los que había detrás mío ganaron muchísimo más", deja claro la artista, quien tras el fin de Max Music sacó adelante sus proyectos bajo su propio sello.
Orgullosa del pasado, Rebeca no solo mira hacia atrás, y adelanta que prepara nuevo álbum junto a Carlos Montoro, uno de sus mayores amigos y apoyos. "Es un disco muy Rebeca, os va a gustar", vaticina orgullosa.