El Rey pide que Europa actúe unida ante la situación "especialmente peligrosa" en Oriente Medio
El Palacio Real de Madrid ha acogido este jueves el arranque de la visita de presentación de los Grandes Duques de Luxemburgo, Guillermo V y Stéphanie Marie, con un mensaje político nítido de Felipe VI: Europa debe mantenerse unida ante un escenario internacional que ha descrito como “crítico” y “especialmente peligroso”, con Oriente Medio y el Golfo al borde de una escalada mayor y con la guerra de agresión rusa contra Ucrania enquistada.
En su discurso durante el almuerzo oficial, el Rey ha subrayado la necesidad urgente de que la Unión Europea actúe unida y con autonomía propia en un contexto de amenazas globales como el que vivimos. "Necesitamos una Europa con mayor soberanía estratégica", ha defendido, llamando a avanzar hacia "una auténtica Europa de seguridad y defensa", "aún más asentada en la solidaridad y la responsabilidad", y capaz de "afirmar con claridad su voz en el mundo".
Felipe VI ha recibido a Guillermo V en Madrid recordando el precedente de 2014, cuando los entonces Grandes Duques Enrique y María Teresa acogieron a los Reyes en Luxemburgo poco después de su proclamación, pero la clave del discurso ha estado centrada en la política internacional y la seguridad.
Felipe VI ha trasladado "enorme inquietud y preocupación" por la situación en Oriente Próximo y la región del Golfo y se ha sumado a los llamamientos a la "contención en el uso de la fuerza", al "respeto máximo" a la vida y seguridad de la población civil y a la búsqueda de salidas diplomáticas, además de reivindicar la garantía de libertades y derechos humanos "frente a la represión". También ha expresado “solidaridad” con los países que sufren los embates colaterales del conflicto en una región de “enorme relevancia estratégica”.
En clave económica y social, el Rey ha puesto el foco en los efectos tangibles de la integración europea: Schengen y el mercado interior como herramientas para "trascender fronteras", la cooperación empresarial en sectores como la inteligencia artificial, renovables y espacio, y el flujo de ciudadanos entre ambos países.
El discurso ha cerrado con un brindis por Luxemburgo y por España, por la amistad entre ambos países, por la estabilidad y prosperidad durante el reinado de Guillermo V y por “todo lo que nos une: Europa”, apelando a un futuro “de esperanza, de paz y de concordia”.
Recién llegados de ARCO, los Reyes han recibido a los Grandes Duques de Luxemburgo en la Plaza de la Armería, donde han sido acogidos con una Agrupación de Honores de la Guardia Real. Tras la interpretación de los himnos nacionales —primero el de Luxemburgo y después el de España—, la Batería Real ha efectuado la salva de 21 cañonazos. A continuación, Guillermo V y Felipe VI han pasado revista a la fuerza y han recibido novedades del jefe de la Agrupación antes de acceder al Palacio por el Zaguán de Embajadores, entre un pasillo de honor de lanceros y el acompañamiento de alabarderos en la subida por la Escalera de Embajadores.
La visita oficial de de dos días tiene lugar cinco meses después de acceder al trono con una agenda política y parlamentaria. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, mantiene tras el almuerzo una reunión con el Gran Duque en el Palacio de la Moncloa en el que se van a firmar una serie de acuerdos bilaterales en una jornada que se va a cerrar con el paso por el Congreso para un encuentro con Francina Armengol y Pedro Rollán.