Miles de personas predicen el futuro de la guerra en Ucrania desde sus ordenadores
La inteligencia colectiva comienza a abrirse paso como una nueva herramienta para anticipar acontecimientos estratégicos en conflictos internacionales. La plataforma GLIMT, desarrollada por la Agencia Sueca de Investigación de Defensa (FOI), utiliza predicciones de cientos de participantes y sistemas de inteligencia artificial para analizar posibles escenarios relacionados con la guerra en Ucrania y otros desafíos de seguridad.
El proyecto fue presentado este jueves en la residencia del embajador de Suecia en Madrid durante un seminario dedicado al futuro de la toma de decisiones estratégicas. En la apertura del acto, el embajador sueco, Per-Arne Hjelmborn, subrayó el contexto internacional de creciente inestabilidad en el que se desarrolla la iniciativa.
"El mundo que nos rodea está cambiando rápidamente, y desgraciadamente no para mejor. La guerra ilegal de agresión de Rusia contra Ucrania sigue siendo el principal desafío de seguridad para Europa", afirmó. El diplomático señaló que el resultado del conflicto tendrá consecuencias duraderas para la seguridad europea.
“El resultado de la guerra de Rusia contra Ucrania determinará el entorno de seguridad durante las próximas generaciones".
Hjelmborn recordó, además, que Suecia mantendrá su apoyo a Kiev durante el tiempo que sea necesario y destacó la cooperación europea en ese esfuerzo. “La posición de Suecia es absolutamente clara: estamos con Ucrania. Nuestro apoyo es sustancial y continuará durante el tiempo que sea necesario”.
Según explicó, la experiencia del conflicto demuestra que las guerras no se ganan únicamente con recursos materiales. “Las guerras no se ganan solo con recursos materiales o apoyo financiero. También se ganan tomando decisiones mejores y más rápidas que el adversario”.
Fue precisamente en ese contexto donde se presentó la plataforma GLIMT, concebida como una herramienta para mejorar la capacidad de anticipación estratégica.
Tras la introducción institucional intervino la agregada de Defensa de Suecia en España, la coronel Malin Persson, quien explicó el concepto de predicción colectiva recurriendo a ejemplos de la cultura popular. "En la ciencia ficción estamos acostumbrados a personajes capaces de ver el futuro, como los Jedi en Star Wars, el Oráculo en Matrix o las predicciones de Minority Report. Pero hoy no estamos en una película de ciencia ficción: estamos en 2026 y ya lo estamos haciendo”.
Persson explicó que el sistema se basa en la agregación de predicciones realizadas por miles de personas en todo el mundo.
“Miles de personas están haciendo predicciones cada día que ayudan a Ucrania. Profesores, ingenieros, analistas o cualquier persona interesada puede participar”. Según explicó, la plataforma permite conectar a participantes de distintos países para formular estimaciones sobre acontecimientos futuros relacionados con el conflicto.
Uno de los aspectos más llamativos del sistema es que las predicciones colectivas pueden resultar incluso más precisas que las realizadas por especialistas individuales. “En muchos casos las predicciones colectivas son más precisas que las de los expertos”.
La explicación técnica del proyecto corrió a cargo de Ivar Ekman, director del programa GLIMT en el FOI. Ekman explicó que comenzó a trabajar con autoridades ucranianas poco después del inicio de la invasión rusa a gran escala en 2022. “Me incorporé a la agencia en 2022, justo antes de la invasión a gran escala de Rusia. Poco después viajé a Kiev y empezamos a trabajar directamente con los ucranianos”.
Según explicó, el proyecto nació en 2024 cuando el Gobierno sueco decidió explorar nuevas formas de apoyar a Ucrania más allá de la ayuda militar o financiera tradicional. La plataforma pública se lanzó finalmente en enero de 2025 y permite a participantes de distintos países realizar estimaciones sobre acontecimientos futuros.
Ekman explicó que el sistema se basa en el llamado "crowd forecasting", un método que combina estimaciones realizadas por numerosas personas para generar predicciones agregadas. “El forecasting es, esencialmente, inteligencia colectiva aplicada a la predicción del futuro”.
Cada participante asigna probabilidades a distintos resultados posibles de una pregunta. Esas estimaciones se combinan posteriormente mediante algoritmos de aprendizaje automático que ponderan la precisión de cada participante en función de su historial de aciertos. “Muchas personas solo tienen una pequeña parte del conocimiento. Pero cuando combinamos todas esas opiniones diversas, gran parte del ruido desaparece y la señal se vuelve más clara”, explicó.
Una comunidad global de predicción
Las preguntas analizadas en la plataforma proceden directamente de instituciones ucranianas y abordan cuestiones políticas, económicas o militares. Para atraer participantes, el proyecto lanzó campañas de comunicación en Suecia, incluyendo anuncios en el metro de Estocolmo y en redes sociales. Actualmente la plataforma genera alrededor de 400 predicciones diarias realizadas por participantes de distintos países.
Ekman explicó que la inteligencia colectiva permite mejorar tanto la recopilación de información como la estimación de probabilidades sobre acontecimientos futuros. Este fenómeno se conoce como “sabiduría de las multitudes”, una idea según la cual las decisiones colectivas pueden ser más precisas que las individuales cuando se combinan adecuadamente.
Resultados con alta precisión
Según los datos presentados durante el seminario, tras el primer año de funcionamiento se analizaron 55 preguntas relacionadas con acontecimientos políticos y económicos, con un resultado global de acierto del 76%. Los resultados fueron especialmente precisos en cuestiones relacionadas con el ámbito militar.
El sistema también permite evaluar la calibración de las predicciones, es decir, hasta qué punto las probabilidades estimadas coinciden con la frecuencia real de los acontecimientos. Por ejemplo, cuando los participantes asignan una probabilidad del 40% a un determinado evento, aproximadamente el 40% de esos eventos acaba produciéndose.
“No significa que podamos saber exactamente qué ocurrirá, pero sí que colectivamente podemos percibir con bastante precisión el campo de probabilidades del mundo real”, explicó Ekman.
Durante el turno de preguntas, los responsables del proyecto respondieron también a las dudas sobre la posible manipulación del sistema mediante campañas de desinformación. Según Ekman, la plataforma está diseñada para minimizar ese riesgo.
Las predicciones individuales permanecen ocultas para evitar que los participantes se influyan mutuamente, mientras que los algoritmos ponderan el peso de cada usuario en función de su precisión. “No nos importa la opinión política de los participantes. Lo único que nos importa es si sus predicciones acaban siendo correctas”.
Según explicó, los participantes que sistemáticamente realizan estimaciones erróneas pierden influencia en el cálculo final de las probabilidades. Esto hace que intentos de propaganda o manipulación pierdan rápidamente relevancia dentro del sistema.