El portavoz de Vox admite que usar datos de los afiliados para promocionar cursos va "en contra de la ley"
"¿Vox no está usando datos privados de sus afiliados para vender cursos no homologados de sus gurús?". Es la pregunta que le ha hecho Juan Ramón Lucas esta mañana en los micrófonos de la radio pública española a José Antonio Fúster, portavoz nacional de la formación, sobre la exclusiva que hoy publicaba LA RAZÓN.
La primera respuesta: "Por el amor de Dios. Pues nada...". Fúster, que imparte clases en el instituto que Vox promociona a través del 'mailing' a sus afiliados, se ha mostrado sorprendido.
A pesar de las pruebas aportadas por este periódico: el correo electrónico que el pasado 11 de marzo le llegó a todos los militantes de la formación, con un claro fin comercial, ya que ofrecía descuentos para inscribirse en los cursos o programas del centro.
Tanto el Reglamento General de Protección de Datos como la Ley de Protección de Datos estipulan qué puede y qué no puede hacer un partido político con los datos de sus militantes. Y hay prohibición expresa de vender productos o servicios, ceder los datos a empresas y enviar publicidad comercial ajena a la actividad política, salvo un consentimiento previo que no aparece en el trámite para lograr el carnet.
El portavoz de Vox ha terminado por admitir que no conocía exactamente de qué iba la pregunta que le ha trasladado el presentador de Las Mañanas de RNE. "Primero, no tengo esa información, no he leído esa información", ha admitido.
Y, después: "Lo dudo infinito". Porque, ha justificado, en su formación se cubren las espaldas para no caer en faltas a la legislación vigente. "Que nosotros estemos haciendo algo en contra de la ley, si somos un partido que estamos mirando todo el día el reglamento, la ley".
"Somos el partido más puntilloso"
Fúster se ha escudado en la fiscalización ajena para negar cualquier posible irregularidad. "Nos han perseguido por tierra, mar y aire no por vender, sino por nuestros artículos de merchandising en las mesas electorales, y nos han caído unas multas gigantescas, multas que luego el Tribunal Supremo echa para atrás".
Con lo cual, el portavoz ha concluido que si Vox es "el partido más puntilloso" con la legalidad le resulta inverosímil que ahora utilice la base de datos de sus afiliados para fines comerciales. "Estoy completamente convencido de que no hemos hecho eso". Pero las pruebas aportadas por este diario no dejan lugar a dudas: así lo hizo hace poco menos de una semana.