EEUU pierde su estatus de "democracia liberal" por primera vez en 60 años
El informe Democracy Report 2026 -elaborado por el V-Dem Institute de la Universidad de Gotemburgo, Suecia- sostiene que Estados Unidos ha dejado de ser una democracia liberal por primera vez en en las últimas décadas. La calificación que se le otorga ahora es la de de "democracia electoral" a secas, lo que supone una clara involución en el escenario mundial. "La velocidad con la que la democracia estadounidense está siendo desmantelada actualmente no tiene precedentes en la historia moderna", aseguran los autores del documento.
Esta valoración supone el descenso más pronunciado en la historia de Estados Unidos, que celebra justamente los 250 años de su nacimiento como nación con la Declaración de Independencia de 1776. La certificación de que ha dejado de ser una democracia liberal sitúa al país al nivel en el que estaba en 1965, año en que se considera que EEUU inició su transición hacia una verdadera democracia moderna gracias a hitos como el fin de la segregación legal y la Ley de Derechos de Derechos de Voto.
La argumentación que ofrece la organización sueca para determinar que EEUU ya no cumple las condiciones de una democracia liberal se sustenta en varios factores. Se cita en primer lugar la acumulación del poder ejecutivo y la concentración del poder en torno al presidente Donald Trump, en un proceso que define como "rápido y agresivo" y que supera al que se ha producido en países como Hungría, India o Turquía.
Otro argumento citado es el debilitamiento del célebre sistema de pesos y contrapesos conocido como "Checks and Balances" al que se ha llegado, según el informe, debido a las limitaciones del Congreso, que ha cedido poderes al Ejecutivo en materia legislativa, fiscal y de vigilancia. "El Congreso, controlado por los republicanos, parece haber abdicado de su papel constitucional a favor de la rama ejecutiva", asegura.
También se cita el desprecio de la Casa Blanca hacia la judicatura, al detectar un descenso constante en el cumplimiento de las sentencias judiciales y una retórica agresiva contra jueces de distritos y del Tribunal Supremo, además de una avalancha de órdenes ejecutivas que le permite al presidente esquivar las restricciones judiciales
Otro elemento que sobresale en este análisis es la estrategia contra la libertad de expresión con insultos directos a periodistas (a algunos se les ha restringido el acceso a la Casa Blanca) y varias demandas legales contra medios de comunicación (como The New York Times y The Wall Street Journal), a los que Trump considera foco de "noticias falsas"
En 2025 se constató una erosión de los derechos civiles y las libertades individuales. Se cita el desmantelamiento de organismo que defienden la diversidad cultural y las amenazas del uso de la fuerza militar contra manifestantes así como la detención masiva de personas en campañas de deportación migratoria. Además se señala una retórica religiosa que atenta contra la separación Estado-Iglesia inspirada en las ideas del nacionalismo cristiano en detrimento del estado laico.
El quinto apartado en el que se constata un debilitamiento del sistema democrático está relacionado con la politización de la administración pública, que se ha visto sometida a una purga de funcionarios de carrera en departamentos clave como los de Defensa, Justicia y Seguridad Nacional, para ser sustituidos por personas cuya principal rasgos es la lealtad personal al presidente
Los autores del informe resaltan que EEUU sigue siendo una "democracia electoral" porque los componentes puramente electorales (el derecho al voto y la limpieza de las elecciones de 2024) se mantuvieron inalterados con respecto al pasado. En cambio, los elementos "liberales" -como los cinco ya citados- han sufrido un daño que convierte al país en un régimen donde, aunque se vote, el poder se ejerce sin los límites institucionales necesarios. La
El organismo que ha elaborado el análisis utiliza para sus investigaciones más de 450 indicadores y la colaboración de más de 4.000 expertos locales en 202 países. El equipo que lo ha dirigido está formado por Marina Nord y el profesor Staffan I. Lindberg, junto con Ana Good God, David Altman y Tiago Fernandes.