La Fed mantiene los tipos de interés y aleja posibles recortes en plena incertidumbre por la tensión en Oriente Próximo
La Reserva Federal (Fed) opta por el esperar y ver con los tipos de interés y mantiene las tasas en un rango objetivo de entre el 3,5-3,75%. El organismo salda uno de los últimos encuentros de política monetaria con Jerome Powell al frente sin cambios por segunda vez consecutiva en el año y comienza a enfriar la posibilidad de recortes con el reto de cumplir el doble mandato que tiene encomendado el banco central, que conjuga el objetivo de la estabilidad de precios con la meta de alcanzar el máximo nivel de empleo.
El diagrama de puntos o ‘dotplot’, como se conoce en la jerga, apunta a una bajada de 25 puntos básicos para este 2026 y otra en una proporción similar para 2027, siendo de ninguna en el peor escenario. En cualquier caso, ninguno muestra preferencia por retomar las subidas ante la pujante inflación. Pese a ello, Powell ha destacado la «significativa» inclinación a favor de no tocarlos con la presión de Trump de fondo, que sigue insistiendo en más rebajas.
«Las repercusiones de los acontecimientos en Oriente Próximo para la economía estadounidense son inciertas. El Comité está atento a los riesgos que afectan a ambos aspectos de su doble mandato«, explican desde el organismo. A diferencia de otras ocasiones, en las que la división en el seno de la Fed era más evidente, en este caso solamente ha votado en contra de la decisión Stephen I. Miran, el gobernador díscolo, el resto de los once miembros han optado por mantener tipos. «Queremos tomar la mejor decisión posible basándonos en los hechos, no queremos actuar de manera exagerada», ha expresado Powell.
La economía estadounidense ya daba síntomas de agotamiento antes del inicio del conflicto. El mercado laboral cerró febrero con la destrucción de 92.000 puestos de trabajo en contraste con la creación de 126.000 empleos registrados el mes anterior, a la vez que la tasa de desempleo, por su parte, ha repuntado un 4,4%, una décima más. En contraste, el índice PCE, que sirve de referencia para la Fed para monitorizar la inflación, se situó en enero en el 2,8%, por debajo de lo esperado.
Todo apunta a un repunte de este indicador impulsado por la escalada del petróleo, que ya registra un avance cercano al 50% desde el inicio de la escalada de tensión en Oriente Próximo. El bloqueo del estrecho de Ormuz ha disparado los futuros del ‘oro negro’, repunte que se ha acentuado este miércoles tras el bombardeo al mayor yacimiento de gas del mundo. En este contexto, Powell ha expresado en la rueda de prensa posterior que las expectativas de inflación quedan sujetas a las turbulencias del sector energético.
Por el momento, la subida de precios que prevén para este año ya recoge el impacto del repunte del crudo, si bien Powell reconoce que es temprano para saber las consecuencias concretas. En este sentido, de cara a 2026 las previsiones de inflación subyacente -que no tienen en cuenta los precios energéticos ni los alimentos frescos- de la Fed contemplan una subida de dos décimas del IPC, hasta el 2,7%. En esta línea, también eleva una décima el dato de 2027, hasta el 2,2% y mantiene la cifra de 2028 en el 2%. En cuanto al dato de PIB, la Fed lo mejora en una décima al 2,4%. Para 2027 proyecta hasta tres décimas más (2,3%) y deja sin cambios la tasa de desempleo en el 4,4%.
Está previsto que Jerome Powell abandone su cargo el próximo 15 de mayo, en sustitución de Kevin Warsh, que aún necesita el visto bueno del Senado. Sobre esta cuestión ha dicho que seguirá al frente hasta que la candidatura de su sucesor sea firme. «Es lo que hemos hecho en otras ocasiones», ha agregado. Aunque su mandato como presidente expire dentro de dos meses, puede permanecer como banquero central hasta 2028. De hecho, ha admitido que no tiene intención de abandonar su puesto hasta que concluya la investigación contra él promovida por la Administración Trump.
«No tengo intención de abandonar la junta de gobernadores hasta que la investigación esté bien y verdaderamente cerrada con transparencia y finalidad», ha resaltado. El departamento de Justicia de Estados Unidos abrió hace unos meses una investigación contra Powell por el sobrecoste derivado de las reformas del edificio de la Fed en Washington, una pesquisa que el propio Powell atribuye a la presión de Trump para que accediera a recortar tipos.