El oro y la plata pierden brillo como activos refugio frente a la guerra de Irán: se desploman un 6% y un 12%
Los metales preciosos pierden atractivo como activos refugio frente a la guerra de Irán. El oro encadena su séptima jornada consecutiva a la baja y registra este jueves un desplome superior al 6,5%, hasta los 4.575 dólares en torno a las 14:30h, mientras que la plata se hunde cerca de un 12,3%, a 68 dólares, en un contexto dominado por el fortalecimiento del dólar y el repunte de la rentabilidad de los bonos.
El oro reduce así su avance anual al 5,8%, mientras que la plata entra en terreno negativo en el cómputo de 2026, con un retroceso del 3%. En concreto, el valor del oro está en mínimos desde principios de enero y el de la plata desde mediados de diciembre de 2025. Este ajuste responde a varios factores, entre ellos, el fortalecimiento del dólar. Al encarecer las materias primas denominadas en la divisa estadounidense para los inversores internacionales, la demanda de oro se resiente. Este movimiento se ha visto intensificado tras el inicio del conflicto entre Estados Unidos e Israel contra Irán a finales de febrero, que ha impulsado al alza al “billete verde” y ha desplazado temporalmente el atractivo del metal como activo refugio.
En paralelo, la evolución del mercado de deuda añade presión. Según los analistas de Bankinter, la depreciación del euro frente al dólar ha provocado que el mercado de bonos anticipe ahora entre una y dos subidas de los tipos de interés en 2026, aunque la entidad considera que es un escenario poco probable bajo la premisa de que un shock de oferta no se arregla con política monetaria, por lo que creen que el Banco Central Europeo (BCE) ganará tiempo para ver como discurre el conflicto. Por ahora, los principales bancos centrales optan por la prudencia: la Reserva Federal mantiene los tipos entre el 3,50% y el 3,75%, el Banco Central Europeo en el 2%, el Banco de Inglaterra en el 3,75% y el Banco de Japón en el 0,75%.
Sin embargo, que no haya nuevas rebajas en incluso que se descuenten subidas penaliza a los metales preciosos, que no ofrecen rentabilidad por sí mismo frente a activos como los bonos, ahora más atractivos. A ello se suma el impacto indirecto de la crisis en Irán, que ha elevado los precios del petróleo y reavivado las expectativas inflacionistas. Este factor refuerza la idea de una política monetaria más restrictiva.
La caída actual en los precios del oro puede interpretarse en gran medida, según XTB, a un reposicionamiento brusco tras un prolongado mercado alcista de más de un año, que llevó los precios del oro a nuevos máximos históricos y atrajo un enorme capital especulativo. Después de un rally tan fuerte, según esta fuente, es natural que parte del mercado decida tomar beneficios, especialmente cuando aumenta el riesgo de "tipos altos por más tiempo" y cambia el entorno de liquidez, como también se vio en las fuertes correcciones del oro en marzo de 2026.