Los detenidos por la muerte de Francisca Cadenas habrían limado sus coartadas ante la presión de la UCO: "No digas eso"
Cuarto día de prisión provisional para los hermanos Julián y Manuel González en el Centro Penitenciario de Badajoz tras el hallazgo de los restos óseos pertenecientes a Francisca Cadenas, la vecina del municipio de Hornachos (Badajoz) desaparecida hace nueve años y resuelto gracias a la intervención de la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil (UCO)
Los dos hermanos fueron detenidos como principales sospechosos de la muerte de la mujer de 59 años, confesando el menor de ellos, Julián, haber sido el autor material del homicidio, exculpando, según esta versión, a su hermano. La familia de la víctima, por su parte, se encuentra procesando el duelo por el hallazgo de Francisca. Sobre el móvil del crimen, se sigue investigando y recabando pruebas que sostengan una El asesino confeso de Francisca Cadenas tenía una "obsesión" sexual por ella, según la investigación por parte del agresor.
Los González, quienes estuvieron prácticamente desde el primer momento con las sospechas de la familia de la víctima, encubrieron su culpabilidad mediante coartadas que les ayudaron a despistar a los investigadores. Tanto así, que una de las que más estuvieron empleando fue de la de la presencia de un familiar enfermo en su vivienda, lo que les ayudó a que uno de los hijos de Cadenas entrara en su casa o se hicieran un registro de su casa por parte de los investigadores en los primeros momentos de la desaparición.
Los audios aportados por la UCO gracias a los micrófonos puestos en su domicilio y en los vehículos particulares de los González ayudan a visualizar los pensamientos de los dos hermanos durante la nueva fase de la investigación llevada a cabo por la UCO.
Una de estas es que los dos hermanos habrían estado ensayando sus declaraciones ante los agentes, según ha recogido COPE. En esta conversaciones, los dos hermanos acordaron que había algún aspecto que debían limar ante los investigadores.
La puerta cerrada
En una de estas conversaciones, Manuel habría preguntado a su hermano Julián por la noche de la desaparición: "Tú no saliste más que esa vez que estuviste ahí, ¿no?", con Julián respondiéndole que estaba con "tito", acostándole con las luces encendidas y teniendo la puerta medio abierta.
Ante esta declaración, Manuel le corrigió: "No, Juli, no digas esas cosas que la cosa no está muy bien". No obstante, en la misma conversación Julián habría decidido mantener el aspecto de la apertura de la puerta, repitiendo que "la puerta estaba media abierta y llegó" el hijo de Francisca.
Ante esto, Manuel le comentó que no dijera "que la puerta estaba abierta", evidenciando que los dos hermanos estaban dialogando sobre las versiones que darían a los investigadores.
Sin embargo, los agentes acabaron deteniendo a los González el pasado 11 de marzo tras el hallazgo de los restos óseos en una de sus viviendas, y recientemente habrían pedido el ingreso en un módulo de aislamiento por temor a sufrir agresiones por parte de otros presos.