El homenaje más personal de Baro Lucas a Antoñita La Singla: “Cuando un sentido falta, el resto se intensifica”
En LA Mercedes-Benz Fashion Week Madrid , Baro Lucas ha presentado 110 dB, una de las colecciones más personales de su trayectoria. Un desfile que nace del homenaje a Antoñita La Singla, pero también de algo mucho más íntimo: su propia relación con la pérdida auditiva.
Tal y como cuenta a LA RAZÓN, el punto de partida no es solo estético, sino profundamente vital. “110 decibelios es el umbral a partir del cual empiezo a escuchar cuando no llevo audífonos”. Una cifra que da nombre a la colección y que explica, desde el inicio, el origen de toda la propuesta.
“Cuando un sentido falta, el resto se intensifica”
El mensaje central de 110 dB atraviesa toda la colección y resume su esencia: “Cuando un sentido falta, el resto se intensifica”. La propuesta parte de una reflexión clara: la pérdida auditiva no es una limitación, sino una forma distinta de percibir el mundo. “El hecho de no contar con uno de los sentidos no te hace menos capaz, a veces incluso te permite ver cosas en las que otros no se fijan”.
Una idea que el diseñador traslada a la moda, construyendo una colección que no solo se mira, sino que se siente.
Antoñita La Singla: el espejo creativo de la colección
En ese proceso aparece la figura de Antoñita La Singla, la bailaora que aprendió a bailar sin oír la música. Su historia conecta directamente con la del propio diseñador.
“Me fascinó cómo era capaz de interpretar el sonido a través del cuerpo, de las vibraciones, de las palmas”. Esa forma de sentir el ritmo sin escucharlo se convierte en el hilo conductor de la colección. Más que una inspiración estética, La Singla funciona como un espejo emocional desde el que construir todo el universo de 110 dB.
Una colección que traduce el silencio en diseño
El concepto de silencio se materializa en la colección a través de contrastes muy marcados. “Hay una conversación entre la simplicidad más absoluta, que representa la calma, y la complejidad estructural, que representa el bullicio”.
Siluetas limpias conviven con otras más expresivas, en una tensión constante que refleja esa dualidad entre ausencia y presencia de sonido.
El color como representación de la emoción
La paleta cromática refuerza ese discurso. “El color representa dos cosas: la ausencia o presencia de sonido y también la pasión que nos mueve a seguir adelante”. Rojos intensos, granates y negros se combinan con tonos suaves como el rosa palo o el marfil, construyendo un lenguaje visual que traduce emociones.
Texturas que se sienten cuando el sonido desaparece
En 110 dB, el tacto cobra un papel fundamental. “Las texturas son una forma de conocer el mundo”. Tejidos como la lana fría, el crepé, el terciopelo o el tafetán permiten entender cómo se mueve la prenda, cómo cae, cómo reacciona. Una experiencia sensorial que sustituye al sonido y lo transforma en percepción.
“Es una colección pensada para pasarela”
El movimiento es clave para comprender la propuesta. “Hay prendas que necesitamos ver en movimiento para entenderlas”. Sobre la pasarela, las siluetas vibran, los tejidos reaccionan y la colección cobra vida, reforzando esa idea de que el ritmo no siempre se escucha, pero sí se siente.
Con 110 dB, Baro Lucas no solo presenta una colección, sino también una reivindicación. “La discapacidad auditiva no es una limitación, es otra forma de percibir el mundo”. El diseñador quiere generar conversación y normalizar realidades que siguen siendo invisibles. Incluso lanza un mensaje directo: “Alguien que duda si ponerse audífonos debería pensar que no es algo que le acompleje”.
Una colección que nace de lo personal y conecta con todos
Con esta propuesta, Baro Lucas convierte su experiencia en un discurso universal. Una colección que no se queda en la estética, sino que invita a reflexionar.
Porque, como demuestra 110 dB, cuando un sentido falta, el resto no solo se adapta: se intensifica.