El Ibex 35 se desploma en mitad de las tensiones de Oriente Medio
El IBEX 35 terminó la jornada con caídas significativas, situándose entre los índices más golpeados por la incertidumbre generada por la nueva escalada del conflicto en Oriente Medio. Los ataques cruzados a infraestructuras energéticas han complicado aún más el escenario, que ya no se limita a un problema puntual de suministro de petróleo y gas —como el posible bloqueo en el estrecho de Ormuz—, sino que podría tener consecuencias prolongadas debido a los daños sufridos en dichas instalaciones.
Dentro del índice español, apenas hubo valores en positivo. Repsol volvió a destacar al beneficiarse del repunte en los precios del petróleo y del gas en Europa. Además, la compañía anunció rebajas en el precio del combustible, a la espera de que el Gobierno español concrete su plan de medidas frente a la crisis.
En general, la sesión estuvo dominada por pérdidas en el mercado español, con algunas empresas registrando caídas especialmente acusadas. Indra, por ejemplo, perdió más de un 10% tras agravarse el conflicto entre Escribano y la SEPI, después de una comunicación oficial a la CNMV. Los inversores interpretan la situación como una posible interferencia política y temen tanto un cambio en la dirección como la cancelación de la fusión, lo que penaliza la cotización. Este tipo de tensiones no favorecen a una empresa que venía mostrando buenos resultados, impulsada por su crecimiento en el área de defensa.
Por su parte, ArcelorMittal cayó más de un 5%, afectada por el encarecimiento de la energía, especialmente relevante para una compañía que produce gran parte de su acero en Europa. Otras empresas como Cellnex o Fluidra también registraron descensos notables en una jornada claramente negativa.
Las pérdidas se extendieron al resto de Europa. El DAX alemán y el FTSE 100 británico retrocedieron más de un 2%. Alemania, especialmente dependiente de la energía, es uno de los países más vulnerables a la intensificación del conflicto, lo que se refleja en el comportamiento del DAX. En el plano macroeconómico, el Banco Central Europeo mantuvo los tipos de interés, aunque sigue muy atento a la evolución de la guerra. Destaca que ha revisado al alza su previsión de inflación para 2026, situándola en el 2,6% frente al 1,9% estimado anteriormente, debido al encarecimiento energético. También vigila de cerca la situación del crédito privado.
En Estados Unidos, Reserva Federal de Estados Unidos adoptó una postura similar: mantuvo los tipos y elevó sus previsiones de inflación. Aunque las caídas en Wall Street fueron más moderadas, el tono del mercado sigue siendo negativo. Por ahora, el escenario más probable apunta a una única bajada de tipos este año, aunque podría revisarse si la inflación continúa al alza y se requieren subidas.
En el mercado de materias primas, el oro sufrió un descenso superior al 5%, influido tanto por la política monetaria restrictiva como por el fuerte repunte del petróleo y el gas. No se descarta que algunos gobiernos estén vendiendo reservas de oro para financiar mayores gastos en defensa. Aun así, tras las importantes subidas acumuladas en los últimos años, estas correcciones entran dentro de lo esperado.
Mientras tanto, el petróleo y el gas europeo continúan disparándose, con incrementos acumulados del 53% y más del 100% desde el inicio del conflicto. Las últimas subidas responden a ataques sobre infraestructuras clave: el mayor yacimiento de gas del mundo en Irán y la principal planta de gas natural licuado gestionada por Catar, ambos fundamentales para el equilibrio energético global.
Javier Cabrera
Analista de mercados