Más de la mitad de los profesores denuncian sufrir agresiones: Melilla, Cataluña y Andalucía, a la cabeza de casos
Ser profesor en España puede convertirse en una profesión de riesgo en determinadas ocasiones. Al igual que médicos y enfermeros denuncian agresiones de forma reiterada, los docentes también aseguran sentirse víctimas de situaciones violentas en el ejercicio de su trabajo. Más de la mitad (56,3%) afirma haber sufrido agresiones o trato vejatorio en el aula por parte de alumnos en el último año, según una encuesta realizada por la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) entre más de 7.500 docentes de toda España. Y las mujeres lo acusan más que los hombres.
Los profesores afirman enfrentarse, sobre todo, a agresiones verbales (53%) y después a faltas de respeto del alumnado (30,1%), aunque también sufren conflictos con las familias (18,6%) y situaciones de acoso escolar entre alumnos (12,2%), mientras que hay un porcentaje que alcanza el 11,4% que asegura que también ha sido víctima de agresiones físicas. En la encuesta aparece, por primera vez, la violencia digital. Un 3,7% afirma haber sufrido acoso a través de las redes sociales.
Las diferencias entre comunidades autónomas son notables y reflejan una clara desigualdad territorial. Mientras que en Melilla ocho de cada diez docentes (80,2%) aseguran haber sufrido agresiones, seguida de Cataluña (68,4%) y Andalucía (64,5%), en el extremo opuesto se sitúan Castilla-La Mancha (40,2%) y Baleares (40%), con cifras prácticamente la mitad. También destacan los contrastes entre regiones como Madrid (54,6%) o la Comunidad Valenciana (56,9%), que se mantienen por encima de la media, frente a otras como Cantabria (30%) o Extremadura (32,4%), donde la incidencia es significativamente menor. Estas diferencias apuntan a realidades educativas y sociales muy dispares según el territorio.
¿Y qué ocurre cuando se producen estas situaciones? Los profesores consideran que “faltan protocolos claros y eficaces ante conflictos, problemas de convivencia o situaciones complejas”, lo que genera “inseguridad y sensación de desprotección”. Por ello, el 97,8% cree que los planes de formación del profesorado deberían orientarse a prepararlos para afrontar situaciones prácticas a las que se enfrentan a diario.
Esta situación se relaciona, en parte, con la falta de reconocimiento social que denuncian, aunque varias comunidades autónomas han aprobado leyes que reconocen al profesorado como autoridad pública. Siete de cada diez (72,2%) denuncian falta de reconocimiento social y profesional, y el 90% echa en falta apoyo de la Administración y solo el 17% percibe ese apoyo por parte de las familias, según ha detallado Isabel Madruga, secretaria de Política Educativa de Csif.
El desencanto del profesorado también se extiende al ámbito salarial, aunque informes de la OCDE sostienen que los docentes españoles se encuentran entre los mejor pagados en términos comparativos. Nueve de cada diez consideran que el sueldo que perciben no se corresponde con la responsabilidad, la carga de trabajo y la exigencia de la docencia, lo que contribuye a que esta profesión pierda atractivo. Además, “casi el 100% sufre sobrecarga de trabajo”, señala el informe, titulado ¡Ya está bien! Por la dignificación de la labor docente.
El sindicato CSIF ha aprovechado la presentación del informe para visibilizar las prioridades del profesorado en un momento en el que se negocia el Estatuto Docente. Estas se resumen en la reducción de ratios, el refuerzo de su autoridad, la mejora del poder adquisitivo, la reducción de la burocracia y del horario lectivo, “para que la calidad de la educación no se deteriore”.
La encuesta se ha realizado mediante cuestionarios en centros públicos de Educación Infantil, Primaria, Secundaria, Formación Profesional, centros de Régimen Especial (conservatorios, escuelas de arte e idiomas) y centros de Educación Especial de todas las comunidades autónomas, con el objetivo de conocer de primera mano las situaciones que se viven a diario en las aulas.
“La situación de la educación pública no es buena. Los datos de años anteriores ya nos alertaban pero los de estos años no solo no han mejorado, sino que en muchos aspectos se han visto empeorados. Nuestros políticos hablan mucho de dignificar la profesión docente, pero esto no se ve demostrado con hechos", ha afirmado Mario Gutiérrez, presidente de Csif Educación.
Gutiérrez cree que esta encuesta puede ser un punto de partida para "dignificar y construir mejoras" en la profesión.